
Cuarta Marcha Universitaria: docentes de toda la Patagonia paran por el FONID y los salarios
Con paros por tiempo indeterminado, los gremios docentes se unen a la movilización universitaria. El ajuste presupuestario, la caída de la coparticipación y la quita del FONID, las claves de una crisis que no encuentra techo
Miles de docentes de todo el país se suman hoy a la Cuarta Marcha Federal Universitaria con un reclamo que va más allá del presupuesto universitario: salarios que no alcanzan para el alquiler, paros de 96 horas y la eliminación del FONID, el fondo que financiaba hasta el 10% del sueldo de 1,6 millones de maestros.
El caso más extremo está en Chubut: el sueldo docente promedio es de $650.000, mientras que un alquiler básico supera los $800.000. Las bases desbordaron a las conducciones gremiales y la adhesión a la marcha es total.
Patagonia en el centro del conflicto
En Santa Cruz, el gremio ADOSAC lleva 96 horas de paro ante la falta de acuerdo salarial y el congelamiento de haberes que se arrastra desde enero. El gobierno provincial amenazó con descontar los días de huelga, lo que los docentes calificaron como una provocación directa.
En Río Negro, el conflicto escala tras la represión policial en los puentes interprovinciales. Con una inflación que supera el 280%, el sindicato UNTER exige un salario básico de $2.000.000 y denuncia la “criminalización de la protesta”.
Paritarias urgentes en el norte y centro
En Entre Ríos, el gobierno intenta destrabar el conflicto luego de que los gremios rechazaran una oferta del 3,5%. En Jujuy, este martes es día clave de negociación paritaria. En Chaco, los sindicatos cuestionan que los aumentos otorgados no se traduzcan en mejora real del poder adquisitivo.
El FONID y la coparticipación, en el centro del reclamo
La quita del FONID por decreto recortó hasta el 10% del ingreso de 1,6 millones de docentes en todo el país. A eso se suma una caída real en las transferencias de coparticipación a las provincias durante 2026, que achicó los márgenes de los gobernadores para negociar salarios.
La importancia de la marcha radica en la unidad de los reclamos. Lo que comenzó como una defensa del presupuesto universitario se convirtió en un frente unificado de toda la educación pública. Los docentes no solo marchan por sus salarios, sino por la supervivencia de un sistema educativo que, entre el ajuste nacional y la asfixia provincial, se encuentra hoy en estado de alerta máxima.
