
La crisis de vivienda en España se profundiza por el aumento de precios y la falta de oferta
La crisis de vivienda atraviesa distintas ciudades de España y se refleja tanto en el aumento de los precios como en las dificultades para acceder a un hogar. En este contexto, el caso de una mujer de 87 años que fue desalojada de su vivienda en Madrid tras alrededor de 70 años como inquilina generó movilizaciones y volvió a poner el problema habitacional en el centro de la escena.
María del Carmen Abascal, conocida como Maricarmen, fue desalojada luego de que, según el Sindicato de Inquilinas de Madrid, se planteara aumentar el alquiler que pagaba desde unos 500 euros hasta 2.650 euros mensuales. Posteriormente, la cifra fue reducida a 1.650 euros. El caso se convirtió en una de las expresiones de las dificultades que enfrentan los inquilinos.
Los precios de las viviendas también muestran la dimensión del problema. Durante el segundo trimestre de 2026, los valores de compra registraron un incremento interanual del 12,2%. En ese período, la vivienda de segunda mano aumentó un 12,9%, mientras que la nueva tuvo una suba del 7,4%.
La presión también alcanza al mercado de alquiler. El precio medio anunciado llegó a 15,1 euros por metro cuadrado en agosto de 2026, un 5,8% más que un año antes. Además, en 2024, el 28,1% de las personas que alquilaban una vivienda a precio de mercado destinaban más del 40% de sus ingresos disponibles a los costos relacionados con la vivienda.
Uno de los principales factores señalados es el desequilibrio entre la oferta y la demanda. En las zonas donde se concentra la población, el empleo y la actividad económica no se está generando suficiente vivienda para responder a las necesidades existentes, mientras que la construcción residencial se mantiene por debajo de los niveles registrados antes de la crisis financiera.
Las dificultades también alcanzan especialmente a los jóvenes. En 2025, el 44,3% de los españoles de entre 26 y 34 años todavía vivía con sus padres, mientras que el 47,3% de ese grupo señalaba como principal motivo la imposibilidad de afrontar el costo de comprar o alquilar una vivienda.
El aumento de los precios, el costo de los alquileres y la falta de oferta conforman un escenario que dificulta el acceso a la vivienda en distintos sectores de la población española.

