
Axel Kicillof suspendió su viaje a China por la visita del papa León XIV: “Se superponen los tiempos”
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, definió en las últimas horas la suspensión total de su gira comercial por la República Popular China. El mandatario bonaerense tenía previsto participar de la feria internacional China International Import Expo en la ciudad de Shanghái, pero la simultaneidad de fechas con la histórica visita del papa León XIV a la Argentina obligó a cancelar el periplo por el continente asiático. La decisión de la sede gubernamental radica en el fuerte interés político de acompañar al Sumo Pontífice durante su estadía y en la necesidad urgente de coordinar los inmensos operativos de seguridad que demandará la movilización de millones de fieles en los municipios del conurbano y el interior provincial.

La superposición de agendas y el impacto comercial
La misión internacional al gigante asiático estaba agendada originalmente entre el cinco y el diez de noviembre, en el marco de un evento multisectorial donde compañías de todo el mundo buscan sellar acuerdos de acceso al mercado oriental. La administración bonaerense intentó hasta el último momento diagramar un esquema alternativo para que Axel Kicillof pudiera asistir junto a los empresarios de la provincia y regresar a tiempo, pero los plazos resultaron logísticamente incompatibles con el arribo de la máxima autoridad de la Iglesia Católica, programado entre el ocho y el once de noviembre.
Al analizar las alternativas, el equipo de Axel Kicillof decidió priorizar la agenda local, que no solo garantiza fotos de un alto volumen político, sino que exige una enorme responsabilidad de gestión territorial. Voceros del gabinete provincial ratificaron la cancelación al explicar que es muy difícil concretar el vuelo asiático. En ese mismo sentido, los funcionarios justificaron la drástica decisión administrativa advirtiendo que no dan los tiempos por la visita del Papa y ratificando que irremediablemente se superponen los tiempos de ambos eventos internacionales.
El desafío logístico en Claypole y el cierre masivo en Luján

El cronograma oficial indica que el Santo Padre aterrizará en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza el domingo ocho de noviembre, jornada en la cual mantendrá un encuentro protocolar con el presidente Javier Milei en la Casa Rosada y participará de un evento en el Palacio Libertad. Al día siguiente, en el marco de un feriado nacional, el gobierno bonaerense enfrentará su primer gran desafío operativo cuando el pontífice visite el Pequeño Cottolengo Don Orione en la localidad de Claypole. Para esta actividad matutina se evalúa la utilización del tradicional papamóvil, un factor que requerirá un anillo de seguridad extraordinario ante la inminente llegada de miles de peregrinos a la zona sur del conurbano.
Tras un fugaz paso por la provincia de Córdoba el día martes, la visita papal culminará su recorrido el miércoles once de noviembre con el evento más masivo de toda la gira. Luego de recorrer el Complejo Penitenciario Federal de Devoto, León XIV brindará su última gran misa a las diez de la mañana en la Basílica Nuestra Señora de Luján. Este epicentro de la fe representará el mayor reto de infraestructura y contención para la administración de Axel Kicillof, ya que las autoridades gubernamentales estiman una multitudinaria e histórica convocatoria que podría movilizar entre tres y cuatro millones de personas por las rutas provinciales.
