
Graña cruzó a Milei por sus dichos sobre los que no llegan a fin de mes: “Solo habla con los que la levantan en pala”
Milei está convencido de que es mentira que la gente no llega a fin de mes. Lo dijo en la cumbre de Oil & Gas, rodeado de empresarios que la están levantando en pala con las políticas que tomó su Gobierno. Mientras tanto, hay argentinos que tienen que endeudarse para darle de comer a sus hijos.
En la cumbre de los ganadores, en la cumbre de los ricos, en la cumbre de los grupos empresarios que la están levantando en pala, el Presidente lanzó una pregunta: “¿Qué se creen? Si la gente no llegara a fin de mes, ¿cómo hacen para comer y beber?”.
Algunos de los empresarios presentes aplaudían como focas y se reían de lo que Milei planteaba como un chiste. Pero no era ningún chiste. El Presidente cuestionaba la realidad de quienes no llegan a fin de mes, como si el hecho de que la gente consiga comer y beber fuera una demostración de que no atraviesa dificultades económicas.
Yo creo que acá aparece el problema: Milei no pisa la calle, no habla con gente común, con gente de a pie. Solamente habla con los ricos de Oil & Gas, con los banqueros extranjeros y con los que la levantan en pala por las políticas que él tomó. Pero no habla con los que están padeciendo las consecuencias de esas mismas políticas.
Milei podrá decir lo que sea, podrá burlarse de los pobres, podrá burlarse de los que no llegan a fin de mes y de los que tienen que endeudarse para darle de comer a sus pibes. Pero esa es la realidad. Que una persona consiga sobrevivir no significa que llegue a fin de mes ni que pueda cubrir sus necesidades sin recurrir a deudas.
Este es el contraste: un Presidente que les habla a los que se llevan millones de dólares con el petróleo argentino, que lo aplauden como focas y le festejan que la gente estaría muerta si no llegara a fin de mes, frente al testimonio real de quienes tienen que subsistir.
La pregunta, entonces, es con quién habla el Presidente y a quién escucha. Porque una cosa es escuchar a los sectores empresarios que se benefician con sus políticas y otra muy distinta es conocer lo que pasa con quienes tienen que hacer malabares para comer todos los días.
Milei podrá burlarse de quienes no llegan a fin de mes, pero eso no cambia la realidad de los argentinos que padecen la situación económica y se endeudan para alimentar a sus hijos. El problema es que el Presidente parece escuchar solamente a quienes la están levantando en pala, mientras deja afuera a los que sufren las consecuencias.
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