
Bruno Bimbi: “Brasil es un país partido por la mitad” y el balotaje se define por muy poco
A pocos días del balotaje, Brasil llega a las urnas con un escenario tan abierto que nadie puede anticipar si se impondrá Lula o Flavio Bolsonaro. Se trata, según el analista, de una elección que podría ser la más polarizada de la historia del país, con una sociedad dividida en dos mitades. Así lo planteó Bruno Bimbi en diálogo con Alejandro Di Biasi en El Zoológico.
La segunda vuelta se vota el domingo y, para Bimbi, quien gane lo hará por “muy poco”. En la entrevista explicó que buena parte del voto “es no por convicción, sino por rechazo“. Tanto entre quienes eligen a Lula como entre quienes apoyan a Flavio, dijo, hay un porcentaje muy alto que vota para que no gane el otro.
Consultado sobre cómo leer las encuestas, Bimbi marcó un error frecuente: “Las encuestas son una fotografía del momento en el que se hacen”. Por eso rechazó la idea de que se equivocaron en la primera vuelta. Antes de esa elección, Lula ganaba con amplitud y la ventaja se fue achicando hasta quedar en dos o tres puntos.

Hoy, explicó, la situación es la opuesta: casi todas las mediciones muestran un empate dentro del margen de error, con Flavio apenas arriba. Tras la primera vuelta llegó a aparecer seis, siete u ocho puntos adelante. Bimbi aclaró que eso no garantiza su triunfo, porque la tendencia podría favorecer a Lula y no se sabe si alcanzó su techo.
El entrevistado sumó otro factor: el elector que decide a último momento. Contó que, en la primera vuelta, votantes que querían sacar a Lula y pensaban elegir a otros candidatos vieron una elección pareja, anticiparon el voto del balotaje y terminaron votando a Flavio. Según Bimbi, eso cambió el resultado final.
Di Biasi le preguntó por las declaraciones de Milei sobre un presunto fraude, y Bimbi respondió que “no hay que perder tiempo” con ellas. Sobre si el perdedor aceptará el resultado, dijo que depende de quién sea. Recordó que Lula reconoció las tres elecciones que perdió, mientras que Bolsonaro “quiso dar un golpe de Estado“.
Para el domingo, Bimbi explicó que las escuelas cierran a las 6 de la tarde y que, al ser electrónico, el voto permite saber quién ganó dos o tres horas después. Advirtió que los primeros datos siempre dan una gran ventaja a la derecha, porque llegan antes los votos del centro-oeste y del sur. Recomendó seguir en Twitter a Daniel Schteingart, que proyectó casi con decimales el resultado anterior.

