
Dolor en Núñez: la dura resaca del superclásico dejó a River sin una de sus jóvenes promesas por lesión
La enfermería se suma a la crisis futbolística
El golpe anímico con el que amaneció River tras el traspié sufridoen Brandsen 805 —marcado por las expulsiones de Lucas Martínez Quarta y Gonzalo Montiel, sumado al fuerte malestar institucional contra el arbitraje— encontró rápida réplica en el parte médico. Juan Cruz Meza, quien había ingresado a los 26 minutos del complemento en reemplazo de Tobías Andrada para intentar revitalizar el circuito ofensivo, sintió pinchazos en la zona posterior del muslo durante los trabajos regenerativos.
Los estudios por imágenes confirmaron los peores presagios del cuerpo técnico: un desgarro en el isquiotibial derecho que demanda entre dos y tres semanas de recuperación. Con el próximo duelo ante el Tiburón marplatense a la vuelta de la esquina y la urgencia de reacomodar el equipo en la tabla, el Millonario pierde a una variante de recambio en un momento institucional y deportivo de alta tensión.
No obstante, el calendario inmediato le otorga un pequeño margen de recuperación al conjunto de Leonardo Ponzio: el parate por la doble fecha FIFA y el posterior inicio de los octavos de final —previstos entre el 20 y el 23 de noviembre— encajan casi matemáticamente con los 21 días estimados de rehabilitación. Si la evolución acompaña, el juvenil de 18 años llegará con lo justo; de lo contrario, el Millonario deberá afrontar la instancia de eliminación directa sin una de sus cartas de recambio en la mitad de la cancha.

