
“Por algo me llaman el quitavisas”: la advertencia del enviado de EEUU sobre la tecnología china en Argentina
La agenda bilateral entre la Argentina y los Estados Unidos sumó un capítulo de tensión diplomática en torno a la histórica disputa por las Islas Malvinas. El vicesecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, reconoció públicamente este jueves que la administración de Donald Trump sigue “con interés” los alcances del proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, porque esta contempla duras sanciones para aquellas empresas (incluidas las estadounidenses), que participen en la explotación de recursos hidrocarburíferos en el archipiélago sin la autorización del Gobierno argentino.

Las declaraciones se produjeron durante una conferencia de prensa conjunta en el Palacio San Martín, donde el funcionario de Washington estuvo acompañado por el canciller argentino, Pablo Quirno. “No hay otro país en todo el mundo con el cual estemos tan alineados”, buscó matizar Landau en el inicio de su alocución, para luego abordar las inquietudes económicas de la Casa Blanca. “Las leyes de la nación argentina son cuestión para las autoridades argentinas. Pero nosotros estamos, obviamente, viendo con interés los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupe por eso”, admitió el diplomático.
Los trascendidos previos indicaban que emisarios estadounidenses habían transmitido su preocupación por el alcance del proyecto 0010-PE-2026. La iniciativa no solo busca penalizar a las compañías que operan directamente en la zona de exclusión británica, sino que extendería las sanciones hacia sus filiales, accionistas, intermediarios financieros y toda la cadena de proveedores logísticos.
La defensa argentina y el debate por la ONU de EEUU
A su turno, el canciller Quirno fue enfático al calificar el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas como “innegociable”. El titular del Palacio San Martín defendió la nueva normativa argumentando que el esquema legal vigente “no le da a la Argentina las herramientas necesarias” para proteger sus intereses marítimos.

En un intento por enviar un mensaje a los capitales extranjeros, Quirno planteó que la ley ofrecerá a las compañías petroleras una clara disyuntiva de negocios: operar legalmente en el territorio continental argentino, donde el potencial de Vaca Muerta y el offshore es “muchísimo mayor”, o bien mantener operaciones “ilegítimas” bajo licencias británicas. “Nosotros creemos y esperamos que elijan siempre al continente”, sentenció.
Landau justificó la propuesta enmarcándola dentro de un proyecto general para agilizar el funcionamiento de Naciones Unidas, argumentando que dicho comité “no ha hecho casi nada” a lo largo de los años y ha tomado posturas “bastante radicales” contra intereses estadounidenses.
Frente a este escenario, Quirno minimizó el impacto que tendría una eventual disolución del C-24 sobre la estrategia diplomática nacional. Aseguró que la desaparición del foro “no tiene ningún tipo de mella” en la posición argentina, dado que la causa se sostiene mediante resoluciones generales de la ONU y se expone permanentemente en todos los foros internacionales, aunque reconoció la utilidad histórica del comité.
Inversiones, ciberseguridad y la advertencia contra China
Durante la rueda de prensa también se abordaron las recientes declaraciones del embajador Peter Lamelas en Neuquén, quien había anticipado inversiones por USD 20.000 millones condicionadas a la continuidad del rumbo político actual y al éxito electoral de Javier Milei. Si bien Landau evitó referirse a las cifras precisas, Quirno tomó la palabra para aclarar que “el único condicionamiento que hay es que sigamos haciendo lo que estamos haciendo”, apuntando al orden fiscal y macroeconómico por encima de las simpatías partidarias.

En materia de cooperación directa, los funcionarios anunciaron que la administración Trump destinará USD 13 millones para programas regionales contra el narcotráfico y hasta USD 10 millones para combatir la trata de menores. Adicionalmente, se confirmó un aporte no reembolsable de USD 15 millones para la creación de un centro de operaciones de ciberseguridad, que incluirá una profunda evaluación de la red troncal de la empresa estatal Arsat.
Finalmente, al ser consultado sobre si Estados Unidos presiona para bloquear el uso de tecnología china (como Huawei) en infraestructura crítica argentina mediante la cancelación de visas a directivos, Landau lanzó una advertencia frontal: “Por algo me llaman el quitavisas”. El vicesecretario argumentó que el otorgamiento de visas es una herramienta soberana de política exterior y cerró con un mensaje contundente: “No queremos invitar como huéspedes a nuestro país a personas que amenazan la seguridad de nuestro país”.
