
El Pity Álvarez atraviesa su peor momento y uno de sus abogados carga contra el fiscal: “Ni a los terroristas se los juzga así”
Cristian “Pity” Álvarez, que permanece internado en el Hospital Tornú, tuvo un brote psicótico, intentó escapar del centro de salud y así y todo el fiscal Sandro Abraldes consideró que el juicio en su contra por asesinato debe continuar.
Este lunes, dispusieron que debía participar de manera remota en una nueva audiencia del juicio, pero la conexión finalmente no pudo concretarse.
Durante la mañana, la defensa volvió a plantear que el músico no estaba en condiciones de participar del proceso. El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 resolvió inicialmente continuar con el juicio y dispuso intentar una conexión por Zoom desde el hospital. Para eso, el abogado Sebastián Queijeiro ingresó al Tornú y se evaluó trasladar a Álvarez desde terapia intermedia hasta una sala donde pudiera realizarse la comunicación.
El brote y el intento de salir del hospital
El episodio se produjo cuando iban a trasladarlo. Según el secretario del tribunal, Ezequiel Bauman, Álvarez estaba descalzo y a los gritos, por lo que fue necesaria la intervención de personal médico y una guardia psiquiátrica. Fuentes de Salud indicaron que al menos cinco personas participaron de la contención.
Su abogado Queijeiro sostuvo además que, durante la crisis, Álvarez intentó salir del Hospital Tornú. Según su relato, una mujer policía y tres integrantes de la seguridad privada intentaron detenerlo, pero el músico consiguió abandonar el establecimiento y llegar hasta una esquina. Allí intervinieron tres patrulleros y lograron persuadirlo para que regresara al hospital.
“Hay un recorte de garantías insostenible”
En diálogo con Del Plata, el abogado del Pity, Javier Baños cuestinó la postura tajante del fiscal, que ya numerosas veces rechazó pedidos de la defensa de suspender el juicio: “El fiscal (Abraldes) se basa en un informe médico que dice que simplemente está compensado, no está firmado por psicólogos ni psiquiatras. Le planteamos que no podemos seguir el juicio con una persona que está internada”.
“Sería seguir un juicio en ausencia, con un recorte de garantías insostenible porque son garantías que no se le recortan ni a un terrorista o un genocida. Para poder juzgar a un terrorista o a un genocida en ausencia como ahora lo permite novedosa legislación del país, se exigen una serie de requisitos que no se están dando para este caso”, explica Baños.
El letrado sigue su carga contra el fiscal Abraldes: “Es una locura. Una cosa es que el imputado no quiera estar y que el tribunal lo autorice a no estar. Otra es que quiera estar, pero al tribunal no le importa. El artículo 375 del Código de Procedimiento Penal que dice que si se enferma uno de los jueces, o el fiscal o el imputado hay que suspender el proceso hasta que termine esa incapacidad. El único supuesto en el que se puede juzgar en ausencia es a un terrorista o a un genocida”.
En tanto, desde el lado de la querella, el doctor Fabián Améndola reclama que intervenga un perito forense, de lo contrario hay riesgo de que pueda pedirse la nulidad de todo el juicio desarrollado hasta ahora: “La forma más prolija de poner fin a todo esto es que un médico del cuerpo forense lo examine y diga ‘este señor puede estar en juicio’ y no hay más vueltas”.
Mientras tanto, centros de salud mental privados alegan no tener lugar para que el Pity sea trasladado. Pero sus abogados afirman “que no lo quieren recibir”.

