
García Cuerva cruzó al Gobierno porteño por el operativo en las villas: “Tormenta negra es cuando el Estado se retira”
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, lanzó este domingo una dura crítica al operativo policial desplegado por el Gobierno porteño en villas y asentamientos de la Ciudad y advirtió que la verdadera “tormenta negra” que sufren los barrios populares es “el narcotráfico, la falta de trabajo y el retiro del Estado”.
El mensaje llegó pocos días después del megaoperativo denominado “Tormenta Negra”, impulsado por la gestión de Jorge Macri y ejecutado por más de 1.500 efectivos de la Policía de la Ciudad en distintos barrios vulnerables porteños.
La fuerte crítica de García Cuerva al operativo en las villas
Durante una multitudinaria misa en la Parroquia Cristo Obrero de la Villa 31, el arzobispo cuestionó el enfoque de seguridad aplicado por el Gobierno porteño y puso el foco en los problemas estructurales que atraviesan los barrios populares.
“Para quienes hemos experimentado la vida en los barrios y para los vecinos, tormenta negra se llama el narcotráfico, tormenta negra se llama la falta de trabajo, tormenta negra se llama cuando el Estado se retira, tormenta negra se llama cuando los pibes no tienen posibilidades”, expresó García Cuerva.
Y remarcó: “Hace rato, hace años, hace décadas que lo sufren nuestros barrios”.
Las declaraciones tuvieron fuerte impacto político porque llegan en medio de un endurecimiento de los operativos de seguridad en la Ciudad y de crecientes cuestionamientos por presunto hostigamiento policial en sectores vulnerables.
Cómo fue el operativo “Tormenta Negra”
El procedimiento impulsado por el Ministerio de Seguridad porteño incluyó allanamientos y controles simultáneos en:
- Villa 31,
- Villa 1-11-14,
- Villa 21-24,
- Ciudad Oculta,
- Barrio Zavaleta,
- Rodrigo Bueno,
- Barrio 20,
- y otros asentamientos.
Según cifras oficiales, el operativo dejó:
- 27 detenidos,
- 4 búnkers narco clausurados,
- 25 comercios cerrados,
- secuestro de motos y vehículos,
- controles masivos de personas.
Desde el Gobierno porteño señalaron que el objetivo fue “desarticular estructuras vinculadas al narcotráfico y delitos conexos”.
Sin embargo, desde la Iglesia y organizaciones sociales cuestionaron el despliegue y denunciaron situaciones de violencia y estigmatización.
“Las villas no necesitan shows mediáticos”
Tras la misa, vecinos de la Villa 31 le entregaron una carta al arzobispo donde manifestaron su “profunda preocupación” por situaciones de hostigamiento y violencia durante los operativos.
En la misma línea, el cura villero Lorenzo “Toto” de Vedia también cargó contra el accionar oficial.
“Las villas no necesitan ningún show mediático. Este hostigamiento acrecienta la estigmatización. Estamos sintiendo olor a erradicación; vayamos por la integración urbana”, afirmó.
El mensaje de los curas villeros volvió a instalar un debate incómodo para la administración porteña: el equilibrio entre políticas de seguridad y políticas sociales en los barrios más golpeados por la pobreza y el avance narco.
García Cuerva pidió “un nuevo amanecer” en los barrios populares
En el cierre de la ceremonia, el arzobispo llamó a reconstruir el tejido social y reivindicó el legado del Padre Mugica.
“Que de la tormenta negra surja la luz de un pueblo solidario que, tomando los ideales del Padre Mugica, se compromete en el hoy y sigue creyendo que el mejor camino para salir adelante es el del encuentro, la fraternidad, el compromiso y la solidaridad”, sostuvo.
La intervención de García Cuerva suma presión política sobre el Gobierno porteño y expone una discusión cada vez más presente en la Ciudad: cómo enfrentar la inseguridad sin profundizar la exclusión social en los sectores más vulnerables.

