
Milei apareció con un vendaje en el cuello en Madrid y el Gobierno explicó que se golpeó al salir de la bañadera
El presidente Javier Milei apareció este miércoles con un vendaje a la altura del cuello durante un desayuno informativo del Nueva Economía Fórum, en el Real Casino de Madrid, mientras respondía preguntas ante algunos medios españoles. El apósito se notó durante la conferencia de prensa.
A partir de fuentes oficiales, el mandatario sufrió un accidente que le provocó una pequeña lesión: salió de la bañadera, se golpeó a la altura del cuello y le quedó un hematoma. Remarcaron que se encuentra en buenas condiciones. Su estadía en España se enmarca en actividades académicas y políticas, sin carácter oficial.
Milei viajó a poco más de un mes de las elecciones generales españolas del 29 de noviembre, con una agenda que incluyó su participación en el foro económico, un acto en la Universidad Rey Juan Carlos y una reunión con representantes de la Fundación Disenso, vinculada a Vox.

A diferencia de visitas anteriores, el presidente argentino no se reunió con el líder de Vox, Santiago Abascal, quien se encontraba fuera de Madrid en actos de precampaña. Tampoco figuró un encuentro con el titular del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo. Sí mantuvo una conversación telefónica con Abascal, quien, según trascendió, habría querido entrevistarse con él, pero su agenda se lo impidió.
El único encuentro político previsto con figuras de la derecha española fue con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, dirigente que ha sostenido una sintonía con el jefe de Estado argentino desde su llegada a la Casa Rosada.
En paralelo, el Gobierno argentino trasladó de manera informal al Palacio de la Zarzuela su interés por incluir una audiencia con el rey Felipe VI. La Casa Real respondió que la práctica institucional española establece que un encuentro con el monarca debe ir acompañado de una cita con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Fuentes de la Casa del Rey, recogidas por la agencia EFE, precisaron que el Ejecutivo argentino manifestó ese interés, pero no presentó una solicitud formal.
Durante el desayuno, Milei aseguró que mantiene una “excelente relación” con Felipe VI. “Por distintas circunstancias no he podido verlo, al rey”, declaró, y atribuyó la falta de reunión a una cuestión de agendas y no de voluntad. Además, dijo que espera concretarla en un próximo viaje al país europeo.
La negativa del mandatario a verse con Sánchez quedó expuesta en sus declaraciones públicas. Durante la jornada, volvió a cargar contra el jefe del Ejecutivo: lo calificó de “impresentable dictador” y consideró que el liberalismo debe sacar a los socialistas “a patadas”. Esas expresiones se sumaron a una serie de cruces que ya habían tensado las relaciones diplomáticas entre Buenos Aires y Madrid.
En ese clima se produjo el cruce con la periodista Julia Molina, de la Cadena Ser. A la salida del desayuno, la cronista le consultó si su presencia en España resultaba incómoda para el PP y Vox. Milei respondió: “Me parece una visión muy propia de gente corta intelectualmente y de miserables políticos. Quizás vale para tu caso”.
Molina explicó después que su pregunta apuntaba a la recepción de ambos partidos durante esta estadía. “Simplemente le hemos formulado una cuestión que está en el aire durante esta visita”, sostuvo. Consultada sobre si alguien del equipo presidencial se disculpó, respondió que no. Además, denunció que el operativo de seguridad dificultó el trabajo de la prensa y que un periodista de El País fue empujado.
La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) condenó la reacción del mandatario y le exigió respeto hacia los profesionales de prensa. En un comunicado, la entidad sostuvo que las preguntas se formularon “en nombre de la ciudadanía” y advirtió que los ataques personales pueden buscar deslegitimar e intimidar el ejercicio periodístico.

