
Murió un joven de 21 años tras huir de un control de tránsito y chocar contra un árbol en Mendoza
Un joven de 21 años murió este lunes en la ciudad de Mendoza luego de escapar de un control de tránsito y chocar de frente contra un árbol. El acompañante, de 23, fue trasladado a un hospital. El hecho ocurrió pasadas las 6 de la mañana, en las intersecciones de las calles San Juan y Alem.
Según informaron fuentes policiales, ambos viajaban en un Chevrolet Corsa y escaparon de una patrulla que los obligó a detenerse. Una cámara de seguridad registró cuando el auto se fue a toda velocidad. A pocos metros, el conductor, identificado como F.G.A., perdió el control y falleció en el acto. El acompañante es Emanuel Villouta.
El último parte médico del Hospital Central indicó que Villouta ingresó a la guardia con politraumatismo por colisión vial. Tras los estudios, los profesionales descartaron la necesidad de una cirugía. El joven permanecía en observación y recibía asistencia del equipo de salud mental del centro asistencial.
Fueron esos profesionales quienes pidieron a la familia que le comunicaran la muerte de su amigo. El padre asumió esa tarea y la describió como devastadora: “Yo sé lo que está viviendo mi hijo, yo lo viví en carne propia”. Tras la noticia, el joven le pidió volver a su casa, y podría recibir el alta durante la jornada.
El comentario del padre remite a un antecedente familiar: tres de los siete hermanos Villouta protagonizaron incidentes de tránsito en menos de una década. El mayor, Alan Villouta Bazán, murió atropellado a los 21 años el 26 de agosto de 2017, cuando cruzaba a pie el Acceso Sur, en Guaymallén. En mayo de 2026, su hermana Lucía sobrevivió a un choque en moto con un camionero que huyó.
El caso de Alan sigue siendo una herida abierta para la familia por su recorrido judicial. El conductor que lo embistió, el empresario Alejandro Verdenelli, escapó de la escena. En abril de 2020 un tribunal lo condenó a tres años de prisión en suspenso y ocho de inhabilitación para conducir por homicidio culposo agravado. La defensa apeló y la Sala Penal de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza rechazó la casación en febrero de 2026.
Luego, la defensa interpuso un recurso extraordinario federal, que el máximo tribunal provincial rechazó el 13 de abril, un día antes de que se cumplieran seis años desde la condena. Verdenelli fue notificado cuatro días después, con ese plazo ya vencido. Con ese argumento, el Tribunal Penal Colegiado N° 2 declaró prescripta la acción penal y dejó sin efecto la condena, lo que provocó indignación en la familia.
Frente a esa decisión, el Gobierno de Mendoza y el Ministerio Público Fiscal apelaron el cierre de la causa y acompañaron el reclamo de los Villouta. Ahora, la familia espera que se sortee entre los ministros Dalmiro Garay, Teresa Day, Norma Llatser y Julio Gómez una nueva formación. Esta analizará si, a la luz del reciente fallo plenario sobre notificaciones de sentencias firmes, la causa prescribió.

