
“Trabajamos hasta el jueves y el sábado nos enteramos del cierre”: la denuncia de los trabajadores de Dánica en Llavallol
La decisión de cerrar la planta de Dánica tomó por sorpresa a los trabajadores, que permanecen en las puertas del establecimiento mientras buscan abrir una instancia de negociación con la empresa. Así lo contó Sebastián Guastavino, delegado de los trabajadores, hoy en diálogo con Alfredo Scoccimarro, en Mesa Chica.
“Trabajamos hasta el día jueves al mediodía, teníamos programada la producción hasta el viernes. Nos hicieron cortar, limpiamos las maquinarias como siempre y el sábado nos encontramos con la sorpresa de que la planta iba a cerrar”, relató Guastavino. Según explicó, los trabajadores incluso venían realizando horas extras antes de que se comunicara la medida.
El reclamo de los trabajadores

El delegado señaló que los empleados habían aceptado modificaciones en sus condiciones laborales con el objetivo de sostener las fuentes de trabajo. “Hemos hecho un esfuerzo enorme: veníamos con rebaja salarial, reducción de personal y cambiamos la jornada laboral a 12 horas diarias para achicar un turno porque la empresa decía que si no, no era sostenible”, sostuvo.
En ese sentido, Guastavino cuestionó que el cierre aparezca como respuesta frente a las dificultades económicas planteadas por la empresa. “Resignamos derechos para preservar los puestos de trabajo y el día de mañana pelear por el salario, pero ante una crisis la primera opción no puede ser cerrar”, afirmó.
La planta producía principalmente margarinas en panes y en potes de 200 y 500 gramos. Además, funcionaba como centro de distribución y almacenamiento de aderezos provenientes de San Luis y aceites de Valentín Alsina.
Reunión en el Ministerio de Trabajo
Los trabajadores también reclaman que el Grupo Beltrán presente los balances que permitan conocer la situación económica que fundamenta la decisión. “Es la tercera vez que la planta amenaza con cerrar argumentando que no sostiene los costos”, señaló Guastavino, quien sostuvo que la producción era normal y que los camiones continuaban saliendo.
El conflicto continuará con una reunión presencial pautada en la sede del Ministerio de Trabajo en La Plata, de la que participarán representantes del Grupo Beltrán, delegados y autoridades gremiales. Mientras tanto, los trabajadores mantienen la resistencia en las puertas de la planta e intentan abrir un canal de negociación.
“Ante una dificultad económica, cerrar y dejar a 30 familias en la calle no es la solución, solo agrava aún más la situación que estamos atravesando todos los argentinos”, concluyó Guastavino.

