
Villarruel volvió a cruzar al Gobierno por una compra militar bajo sospecha: “Antes renunciaban todos”
La interna entre Victoria Villarruel y el Gobierno de Javier Milei sumó un nuevo capítulo explosivo. La vicepresidenta lanzó una fuerte crítica pública contra el Ministerio de Defensa por la polémica compra de un avión para la Fuerza Aérea y dejó una frase que volvió a tensar su vínculo con la Casa Rosada: “Varios años atrás por mucho menos, renunciaban todos los implicados”.
El mensaje apareció en su cuenta de X luego de que se conocieran detalles de una investigación periodística y judicial sobre la adquisición de un Embraer ERJ-140LR, operación que quedó bajo sospecha por presuntos sobreprecios, irregularidades administrativas y falta de transparencia.

La frase de Villarruel que volvió a golpear al Gobierno
La vicepresidenta reaccionó con dureza tras la difusión del caso y apuntó directamente contra el área de Defensa.
“Gravísimo. Varios años atrás por mucho menos, renunciaban todos los implicados. Mientras los sueldos del personal militar están en el subsuelo y su obra social totalmente quebrada. ¿A quién responden estos uniformados?”, escribió Villarruel.
La publicación volvió a exponer la fractura política entre la titular del Senado y el entorno presidencial. Desde hace meses, Villarruel mantiene distancia con Milei, evita mostrarse junto al Presidente y concentra su actividad institucional en el Congreso.
Además de cuestionar la compra, la vicepresidenta puso el foco en la crisis salarial de las Fuerzas Armadas y en la situación crítica de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA), que enfrenta problemas financieros, deudas y suspensión de prestaciones médicas.
Qué irregularidades investigan en la compra del avión
La operación cuestionada involucra la compra de un Embraer ERJ-140LR por parte de la Fuerza Aérea Argentina.
Según la denuncia judicial y los informes periodísticos, el Estado pagó 4.085.000 dólares por la aeronave, casi el doble del valor de mercado de equipos similares ofrecidos por otras compañías, que rondaban los 2.300.000 dólares.
Las sospechas crecieron por varios factores:
- La licitación se realizó en menos de dos meses.
- Hubo cambios en los pliegos durante el proceso.
- Los requisitos terminaron favoreciendo a la empresa adjudicataria, Regional One Inc.
- El avión ya estaba pintado con los colores oficiales de la Fuerza Aérea antes de finalizar legalmente la compra.
Además, inspecciones técnicas realizadas en Estados Unidos detectaron problemas graves en la aeronave, entre ellos:
- corrosión,
- pérdidas de aceite,
- desgaste estructural,
- faltantes de equipamiento.
La compra también quedó bajo observación por el uso de cuentas “escrow”, un mecanismo financiero internacional que reduce la trazabilidad de los movimientos de dinero.
Luis Petri intentó despegarse del escándalo
Tras la repercusión política, el exministro de Defensa y actual diputado nacional, Luis Petri, buscó tomar distancia del caso y aseguró que él mismo presentó una denuncia judicial antes de dejar el cargo.
“Denuncié yo mismo este hecho en noviembre del 2025 cuando tomé conocimiento de la investigación periodística”, sostuvo Petri en redes sociales.
El dirigente radical afirmó que impulsó la presentación ante la Justicia Federal luego de acceder a los informes sobre las irregularidades.
Un conflicto que agranda la grieta interna libertaria
La reacción de Villarruel no pasó desapercibida dentro del oficialismo. La vicepresidenta volvió a diferenciarse públicamente del núcleo duro libertario y alimentó las versiones sobre una ruptura política cada vez más profunda con el Presidente.
El caso también reabrió cuestionamientos sobre otras adquisiciones militares realizadas en los últimos años, entre ellas un Boeing 737-700, un Saab SF-340 y otros dos Embraer ERJ-140LR, todas investigadas por presuntas inconsistencias en precios y procedimientos administrativos.
Mientras el Gobierno intenta sostener el discurso de transparencia y ajuste, el escándalo golpea una de las áreas más sensibles del Estado y suma ruido interno en un momento político delicado para la administración libertaria.

