
El descubridor del ébola lanzó una grave advertencia por el nuevo brote en África: “El riesgo será mayor que en 1976”
Crece la alerta internacional, el virólogo congoleño Jean-Jacques Muyembe, reconocido como uno de los descubridores del ébola, lanzó una fuerte advertencia tras la reaparición del virus en la República Democrática del Congo, donde ya se registraron decenas de muertes y cientos de casos sospechosos.
A sus 83 años, el científico volvió a quedar en el centro de la escena internacional luego de que la OMS declarara la emergencia sanitaria global por el nuevo brote detectado en la provincia de Ituri. “El riesgo de que el virus escape de estas zonas sanitarias y se extienda a otras provincias es muy grande”, advirtió Muyembe.

El especialista conoce la enfermedad mejor que nadie. En 1976, cuando era un joven profesor de microbiología, viajó a la remota aldea de Yambuku para investigar una misteriosa epidemia que provocaba fiebre alta, hemorragias internas y muertes en pocos días.
Sin protección y sin saber a qué se enfrentaba, tomó muestras de pacientes infectados y las envió a Bélgica. Así se produjo el primer hallazgo del virus que luego sería llamado ébola, en referencia al río cercano a la zona del brote.
Aunque durante décadas el reconocimiento científico quedó principalmente en manos de investigadores europeos, con el tiempo la comunidad internacional comenzó a reivindicar el rol central de Muyembe como codescubridor.
Actualmente dirige el Instituto Nacional de Investigación Biomédica del Congo, organismo que confirmó la nueva epidemia.
El brote actual genera especial preocupación porque corresponde a la variante Bundibugyo, una cepa rara para la que todavía no existe vacuna ni tratamiento específico aprobado.
Los medicamentos y vacunas desarrollados contra la cepa Zaire, utilizada en epidemias anteriores, presentan poca eficacia frente a esta nueva variante.
“Todos los brotes anteriores en el Congo, menos uno, fueron causados por la cepa Zaire”, explicó el científico.
La situación también preocupa por el contexto geográfico y social donde se detectó el brote.
“Este brote ocurre en una de las regiones más densamente pobladas del Congo, donde la gente se desplaza mucho”, señaló Muyembe.
Además, remarcó que la presencia de grupos armados y el movimiento constante de personas en regiones mineras aumentan el peligro de expansión internacional.
“El riesgo de propagación será mayor que lo que presencié en 1976”, alertó.
La OMS confirmó más de 300 casos sospechosos y al menos 88 muertes, mientras que países vecinos como Ruanda ya comenzaron a cerrar pasos fronterizos para intentar contener la circulación del virus.
En las últimas horas también se detectaron casos vinculados en Uganda y en la ciudad de Goma, una zona estratégica y densamente poblada del este congoleño.
Tras más de medio siglo enfrentando epidemias, Muyembe volvió a insistir en la necesidad de actuar rápidamente.
“La salud es un asunto de soberanía. Los socios pueden dar apoyo, pero en última instancia le corresponde al gobierno tomar el control”, afirmó.

