
La UOM denunció despidos en Apholos y advierte por una ola de cierres
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La tensión en el sector manufacturero sumó un nuevo capítulo de alta conflictividad en la Ciudad de Buenos Aires. Una columna de más de 200 trabajadores nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) Seccional Capital se movilizó hacia la planta de la firma Apholos S.A., ubicada sobre la avenida Francisco Beiró al 3600, para repudiar la desvinculación masiva de 52 operarios y denunciar una “maniobra de vaciamiento patronal” en marcha.
El conflicto, que atraviesa una parálisis de cuatro meses en la Secretaría de Trabajo de la Nación, ingresó en una fase crítica. La conducción gremial liderada por Roberto Bonetti acusa a la dirección del establecimiento de “utilizar de manera fraudulenta el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC)” con el objetivo central de eludir el pago íntegro de las indemnizaciones que por derecho les corresponden a las familias afectadas.
Tres generaciones en declive
El caso de Apholos S.A. expone de manera cruda la contracción de la matriz productiva local. La empresa, históricamente reconocida por el suministro de insumos metálicos y botones para la industria textil, sufrió un achicamiento sistemático a lo largo de tres administraciones familiares: Fuentes gremiales marcaron el contraste entre el perfil técnico del fundador León Holodovsky y el manejo financiero de su nieto y dueño actual, Ezequiel Holodovsky, advirtiendo que la intención empresaria es dejar la planta operando al mínimo.
“No es la primera vez que vemos empresas pobres y empresarios ricos. Pretenden burlar a las familias que construyeron esta empresa, intentando echar a cincuenta y dos trabajadores sin pagar lo que corresponde”, sentenció Bonetti en la protesta.
La sangría laboral en el sector metalúrgico
La situación no es un hecho aislado, sino el reflejo de un esquema de pinzas macroeconómico que está asfixiando a las pymes industriales. La Unión Obrera Metalúrgica UOM nacional advierte por un escenario de recesión profunda marcado por dos variables críticas:
- Apertura de importaciones: La facilitación del ingreso de bienes terminados destruye la competitividad de los talleres locales frente a los costos de escala de los mercados internacionales.
- Parálisis de sectores clave: La caída en la obra pública y el freno de la industria automotriz derrumbaron la demanda interna de acero, aluminio y componentes metalúrgicos.
Según estimaciones del sector, esta combinación ya provocó la pérdida de miles de puestos de trabajo, obligando a cientos de empresas de línea blanca y autopartistas a adelantar vacaciones o recurrir masivamente a procedimientos preventivos de crisis ante la Secretaría de Trabajo.
Frente a este complejo panorama, la UOM Seccional Capital se declaró en estado de alerta y movilización permanente, advirtiendo que intensificarán su derecho de huelga como una garantía fundamental para evitar que los despidos se traduzcan en un desmantelamiento total de los derechos laborales.
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