
Rolando Graña: “La pobreza crece y los 18 mejores meses se convierten en una película de terror”
Yo me pregunto: ¿será un buen año para los ganadores? Milei vuelve a vender mejoras para la economía real, pero no está sucediendo. No está sucediendo. Se disocia el diagnóstico que hace el Presidente, sobre todo cuando va al exterior y vuelve a hablar de que había sacado otra vez a 14 millones de personas de la pobreza. Ayer se conoció finalmente la cifra de pobreza en la Argentina y los resultados fueron malos.
Nosotros le veníamos anticipando desde esta columna que iba a dar mal, que había nueve meses de crecimiento de la pobreza que significaban un cambio de tendencia. Pero la verdad es que el número dio peor de lo que los estimadores, los economistas y alguna gente con la que hablo venían planteando. La pobreza medida por el INDEC pasó de 28,6% a 32,3% en el semestre, y medida en millones de personas en función de los aglomerados urbanos son 15,4 millones.
El 32,3% es el promedio entre el primer y el segundo trimestre, pero si uno desacopla eso y mira la última foto del trimestre, la pobreza es todavía mayor: 34,4%. Y si uno compara año contra año, se disparó la indigencia, es decir, los más pobres de los pobres, los que no tienen para comer. Crecieron un 42,6% en la Argentina. Esa es la economía de los 18 mejores meses que venían. ¿18 mejores meses para quién? Para los ganadores.
Toto Caputo prometía en abril los 18 mejores meses. Los 18 mejores meses no solo no arrancaron, sino que cada vez empiezan a ser una película de terror para millones de personas. Uno entiende que los ministros de Economía tienen que ser eternos optimistas, pero no jodan, muchachos. Estamos terminando septiembre, pasaron cinco meses y los 18 meses no solo no arrancan, sino que se convierten en una película inquietante a partir de los números de pobreza.
Mientras tanto, la actividad económica también muestra señales preocupantes. La actividad cayó un 3,5% entre julio y junio y un 1,3% en la comparación interanual. Pero ese número estuvo influido por un aumento de la pesca del 425%. Y la pesca afecta a sectores muy puntuales y no da demasiado laburo. Otra vez lo que decimos siempre: los ganadores son actividades extractivas como la pesca, el campo, la minería, el petróleo y el gas, que no generan demasiados puestos de laburo. Por eso la pobreza crece y por eso la actividad económica de todos los demás sectores está para atrás.
¿Es una transición de modelo? Sí. ¿La desocupación se mantiene estable? No. ¿La pobreza se mantiene estable? No, empezó a crecer. Es verdad que todavía no está en los niveles que la dejó Alberto Fernández, pero el modelo económico Milei, del ajuste, del ajuste, del ajuste y del ajuste, parece agotado. Y esto es lo que empieza a discutirse.
Milei dice que se crearon 500.000 puestos de trabajo. Pero lo que existe, según algunos economistas, es un avance hacia la informalidad. Algunos hablan de una “pauperización planificada”, es decir, un empobrecimiento planificado de la población para que no haya demanda y para que la demanda no presione sobre los precios. Y mientras el Gobierno vuelve a poner la zanahoria delante de todos nosotros y promete que ahora sí va a crecer la economía, yo vuelvo a la pregunta inicial: ¿18 mejores meses para quién? Porque para buena parte de la población son 18 meses de terror los que empezaron.
Mirá el editorial completo:

