
Topo Rodríguez denunció el recorte en Zonas Frías: “No se sabe si son brutos, malos o ambas cosas”
La eliminación del descuento en el gas para las Zonas Frías alcanzó a más de 3.260.000 hogares de todo el país, según denunció Topo Rodríguez, exdiputado y coautor de la ley. El dirigente cuestionó la decisión del Gobierno y sostuvo que el beneficio era un amortiguador necesario para los hogares de estas regiones, hoy en diálogo con Rolando Graña, en RPM.
Rodríguez explicó que los hogares ubicados en zonas frías consumen, en promedio, un 94% más de gas que los del resto del país y que el gasto en calefacción representa casi la mitad del consumo. En ese sentido, defendió el descuento y remarcó que “no es para despilfarrar”, sino para preservar la salud.
El exdiputado también cuestionó el argumento económico detrás de la eliminación del beneficio. Según explicó, el sistema se financia mediante un pequeño aporte incluido en todas las facturas, que se destina a un fondo fiduciario, por lo que “el Estado no ponía un solo peso”.
Para el coautor de la ley de Zonas Frías, la modificación permitirá liberar entre 250.000 y 300.000 millones de pesos de excedente. Además, sostuvo que el objetivo del ministro Luis Caputo es “manotear el fondo para ponerlo en plazos fijos y comprar títulos de deuda del Estado”.
En duros términos, cuestionó la decisión del Gobierno y afirmó que existe una cuestión ideológica detrás de la eliminación del beneficio para la clase media trabajadora. “Con tanta brutalidad e irracionalidad, no se sabe si son brutos, malos o ambas cosas”, expresó.
Además, Rodríguez apuntó contra los representantes de La Libertad Avanza en distintas ciudades bonaerenses. Mencionó a Bahía Blanca, Mar del Plata, Tandil y Olavarría y sostuvo que, tras obtener más del 50% de los votos, esos diputados “se transformaron en los verdugos de sus propios votantes”.
El exdiputado cuestionó la promesa realizada a los gobernadores del norte vinculada con la electricidad. Rodríguez la calificó como un “chupetín de madera” y sostuvo que el Gobierno “toma todo y no entrega nada”, al definir su modelo económico como “un ajuste permanente, como el perro que se muerde la cola”.

