
Rolando Graña: “Milei dice que hay 300 personas comiendo carne en la Quinta de Olivos, ¿para qué hacen falta 300 personas?”
Hay algo que no cierra. Se supone que el Estado tiene que ser austero y que se está cortando todo lo que se considera superfluo. Se cortan las pensiones de discapacidad, la guita de los científicos, el INTA, el INTI. Pero, al mismo tiempo, aparece la explicación de que hay 300 personas comiendo carne en la Quinta de Olivos.
Milei dice que no, que en verdad hay 300 personas comiendo carne en la Quinta de Olivos. Y yo me pregunto: ¿para qué hacen falta 300 personas?. ¿Para qué necesita un presidente 300 personas en la Quinta de Olivos? Nunca hubo 300 personas en la Quinta de Olivos.
Además, se supone que ahora va a ser una base militar. Pero ya había 300 personas que gastaban carne. ¿Por qué? Porque se duplicaron o se triplicaron las compras de carne en Olivos.
Entonces aparece una contradicción que me parece central. Del mismo Gobierno que dice que hay que cortar todo lo superfluo, que plantea la necesidad de austeridad, aparece ahora esta explicación sobre el consumo de carne para 300 personas en la Quinta de Olivos.
Acuérdense de cuando le habían sacado hasta las medialunas. Vos ibas a tomar un café a Olivos, te daban un café, pero si querías comprarte una medialuna o una torta te la tenías que ir a comprar. Bueno, resulta que pueden gastar carne para 300 personas.
Y acá está el punto que me parece que hay que discutir. Milei dice que no, que en verdad hay 300 personas comiendo carne en la Quinta de Olivos. ¿Para qué hacen falta 300 personas?
En verdad, lo que parece es que el presidente está intentando —no digo encubrir— pero sí distraer la cuestión de la carne, no sea cosa que resulte verdad que se les habían ido al demonio las compras de carne.
Porque la discusión no es solamente cuánta carne se compra. La discusión es qué significa la austeridad cuando, mientras se plantea que hay que recortar gastos en distintos sectores, aparece esta explicación sobre 300 personas comiendo en la Quinta de Olivos.
Y entonces volvemos a la pregunta inicial: ¿para qué hacen falta 300 personas? Esa es la cuestión que queda planteada.
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