
Gabriel Rubinstein sobre la economía de Milei: “El dólar quedó bajo y la industria lo siente”
El tipo de cambio volvió a quedar en el centro del debate económico luego de las declaraciones de Gabriel Rubinstein, exviceministro de Economía, quien aclaró que su referencia a un dólar de entre $3.000 y $3.500 estaba condicionada a una eventual corrida y a que la cotización se acercara al techo. Además, sostuvo que actualmente el dólar está demasiado bajo y que eso representa un problema para la economía argentina, hoy en diálogo con Laura Ojeda, en Póker de Damas.
Rubinstein explicó que sus cálculos estaban planteados hacia fines de 2027 y bajo distintos escenarios hipotéticos. Según detalló, tanto el gobierno de Javier Milei como una eventual administración posterior podrían considerar necesario un tipo de cambio más alto. Sin embargo, remarcó que sus declaraciones fueron interpretadas como si plantearan que esa cotización debía alcanzarse ahora.
En relación con una eventual devaluación y su impacto sobre los salarios, el economista sostuvo que inicialmente se produciría una caída del salario real, pero planteó que podría recuperarse meses después si la economía ingresara en una etapa de mayor crecimiento. En ese sentido, mencionó que el país podría crecer al 6% o 7% anual y cuestionó que actualmente no se esté aprovechando el potencial de Vaca Muerta.
El economista también señaló dificultades en distintos sectores de la actividad y afirmó que 12 de 16 sectores industriales muestran una importante caída en los últimos años. Para Rubinstein, existe un problema asociado al dólar bajo y la apertura externa, que afecta especialmente a empresas que enfrentan dificultades por sus costos y por la demanda.
En ese marco, planteó que un dólar 20% más alto en términos reales podría beneficiar a sectores como Vaca Muerta, la minería, el software exportador y el campo, además de favorecer a la industria y la construcción. También sostuvo que una política económica diferente permitiría que más sectores mejoren su situación, aunque reconoció que algunos necesariamente podrían verse perjudicados.
Rubinstein defendió además la necesidad de mantener un mayor superávit fiscal y consideró que el equilibrio actual es insuficiente. Según explicó, debería apuntarse a un superávit primario del 3%, mientras que también cuestionó que la actividad económica y el crecimiento de la informalidad puedan terminar afectando la recaudación y, en consecuencia, el equilibrio fiscal.
Por último, sostuvo que el tipo de cambio no es la única herramienta disponible y mencionó otras medidas de largo plazo, como mejorar rutas, construir puertos, reducir impuestos provinciales y capacitar trabajadores. Sin embargo, consideró que esas transformaciones requieren tiempo y que, frente a esas dificultades, el tipo de cambio puede ser una herramienta para atravesar la transición hacia una economía que combine modernización y superávit fiscal.

