
“Da un poco de miedo”: la fuerte advertencia de los pilotos de F1 tras el caos en el GP de Baréin
La Fórmula 1 vivió un episodio inédito durante el Gran Premio de Baréin, disputado en el circuito de Sepang, Malasia. Varios monoplazas perdieron potencia durante la vuelta de formación debido a un problema de software en las unidades de potencia, una situación que obligó a retrasar la largada más de una hora y media.
El inconveniente apareció mientras los autos circulaban a muy baja velocidad sobre una pista mojada por la lluvia. Max Verstappen fue uno de los primeros en advertir una pérdida de potencia y luego Lewis Hamilton quedó detenido con su Ferrari. También tuvieron problemas, Liam Lawson, Gabriel Bortoleto y Valtteri Bottas.
Charles Leclerc explicó que, después de observar los inconvenientes de Verstappen y Hamilton, también experimentó el mismo problema al acelerar y quedó circulando a unos 20 kilómetros por hora. “Da un poco de miedo ver algo así en un coche de Fórmula 1”, sostuvo el piloto de Ferrari.
La nueva generación de monoplazas puede experimentar grandes variaciones en la potencia disponible, lo que reduce el control que tiene el piloto sobre el comportamiento del auto.
El problema tuvo su origen en el software encargado de administrar la distribución de energía eléctrica. Según explicó Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, la combinación entre la lluvia, la velocidad extremadamente baja y la configuración del sistema generó un “bucle” que impedía recuperar la potencia y volver a acelerar con normalidad.
La FIA reconoció además que la situación no había sido suficientemente probada en condiciones reales de lluvia durante la temporada. Una vez identificado el inconveniente, los equipos recibieron una actualización de software para eliminar la restricción que había provocado las fallas antes de retomar el procedimiento de largada.
El episodio volvió a poner bajo discusión la complejidad de las unidades de potencia de 2026, en las que la energía eléctrica tiene un peso mucho mayor que en generaciones anteriores. Leclerc consideró que los problemas planteados por los pilotos desde el comienzo de la temporada no tienen una solución inmediata y que modificar algunas de estas decisiones llevará tiempo.
La FIA anunció una revisión conjunta con los fabricantes de motores Mercedes, Ferrari, RB Ford, Audi y Honda para evitar que una situación similar vuelva a producirse. Los pilotos deberán continuar adaptándose a una generación de monoplazas en la que el software y la gestión electrónica tienen un papel cada vez más determinante.

