
Alfonso Bustamante, panameño presente en la catástrofe: “Fue una experiencia terrible que jamás habíamos vivido en Panamá”
Un evento telúrico sin precedentes provocó un pánico generalizado, especialmente en las zonas residenciales de mayor elevación donde todo parecía moverse. Los detalles de esta desesperante vivencia fueron relatados por Alfonso Bustamante, en dialogo con Laura Luz Ojeda en Poker de Damas.
El inesperado terremoto golpeó a Panamá justo al mediodía, sorprendiendo a familias enteras mientras se preparaban para almorzar. Desde un piso 39 en Punta Pacífica, los residentes observaron con estupor cómo las altas torres vecinas se balanceaban interminablemente de un lado a otro. Ante la emergencia, las personas debieron resguardarse, agruparse y buscar contención frente al peligro latente de la situación.
“Fue una experiencia terrible que jamás habíamos vivido en Panamá“, confesó el entrevistado al describir la inédita magnitud del evento. Tras comprobar que el violento temblor no se detenía, la familia decidió juntarse a rezar hasta que el movimiento finalmente cesó varios minutos después. La evacuación representó un desafío extenuante, ya que el descenso por las escaleras del alto edificio les tomó casi veinte minutos.
Una vez en la planta baja, los vecinos se concentraron primero en el lobby para luego salir rápidamente a las calles por precaución. Aunque la Ciudad de Panamá no presentó daños estructurales de gravedad, las zonas del interior como Azuero sufrieron peores consecuencias por el sismo. En la Zona Libre de Colón también se reportaron incidentes serios, incluyendo daños materiales, bodegas caídas y pequeñas estructuras colapsadas.
La incertidumbre crece ante los rumores de que el SINAPROC emitirá un informe alertando sobre posibles réplicas de gran intensidad. A esto se suma la alarmante información de una alerta de tsunami vigente para siete países de América, incluyendo la zona panameña del epicentro. Frente a este panorama, y al no contar con un instructivo claro sobre cómo actuar, muchos ciudadanos evitan regresar a sus hogares.
“Yo me encuentro fuera de casa todavía, los elevadores no se pueden usar”, relató el sobreviviente, destacando que el temor es imposible de deshacerse. Mientras tanto, la población se mantiene a la espera de las noticias y reportes oficiales a través de los medios de comunicación locales. Pese a la angustia, se espera que esta difícil prueba impulse a los panameños a unirse y tomar medidas conjuntas de ayuda.

