
“Todo el mundo odia a Macron y el Gobierno cae en seis meses”: el relato de un gastronómico en París tras las violentas protestas.
La crisis económica y el descontento social atraviesan Francia, en medio de protestas, saqueos y dificultades para sostener la actividad comercial. Desde París, Fred Pons, dueño y chef de Santa Carne, un restaurante argentino que lleva 18 años en la ciudad, describió el panorama que enfrenta el país y cuestionó el rumbo del Gobierno de Emmanuel Macron. En ese contexto, sostuvo: “Todo el mundo lo odia, nadie lo quiere”, al referirse al presidente francés, hoy en diálogo con Alfredo Scoccimarro, en Mesa Chica.
Al analizar el escenario político y económico, Pons aseguró que el Gobierno podría caer en los próximos seis meses por la falta de recursos. “El Gobierno salta en seis meses porque no tiene más plata. Esto es puerta abierta a la extrema izquierda y a la extrema derecha”, afirmó. Además, describió una situación de endeudamiento que, según su mirada, limita las posibilidades de respuesta: “El país está supermal, estamos endeudados hasta las nubes y todo el mundo pide más plata, pero ¿qué vas a hacer? No hay de dónde sacar”.
El chef también se refirió a los disturbios registrados en las calles de París y diferenció los reclamos sociales de los hechos de vandalismo. “El sábado no era una protesta de los estudiantes; era una protesta por la vida cara, porque la gente ya no tiene más plata en Francia”, explicó. Sin embargo, advirtió sobre los robos ocurridos durante las manifestaciones: “Vienen de los suburbios a romper y a robar. Aprovechan del quilombo para robar, nada más que para robar”.
La violencia también afectó a los comercios y a quienes se encontraban en la zona de la Plaza de la Bastilla. Pons relató que algunos clientes de su restaurante tuvieron que refugiarse en la planta superior debido a la cantidad de gas lacrimógeno. Asimismo, distinguió a los responsables de los saqueos de los Black Blocs, a quienes vinculó con protestas contra los sectores ricos y las marcas de lujo.
En el sector gastronómico, el panorama tampoco resulta alentador. Pons señaló que la televisión francesa informa del cierre de 25 restaurantes por día debido a la crisis y a la caída del consumo. También describió un cambio en los hábitos de los clientes, que dejaron de salir a comer al mediodía para buscar alternativas más económicas. “La gente ya no va a comer afuera al mediodía; van a la panadería a comprarse un sándwich con una gaseosa porque no alcanza”, sostuvo.
A las dificultades del comercio se suman el aumento de los combustibles y el costo de la vivienda. Según detalló el entrevistado, el gasoil pasó de 1,60 a 2,50 euros, una suba que repercute en el transporte y en los precios. A su vez, señaló que, con un sueldo promedio de 2.000 euros y alquileres de 1.000 euros por un departamento de dos ambientes, una parte importante de los ingresos debe destinarse a la vivienda. Esta situación, afirmó, obliga a cada vez más personas a compartir departamentos pequeños para afrontar los gastos.
Por último, Pons advirtió sobre el impacto de los disturbios en la imagen internacional de Francia. “Esto nos hace una publicidad terrible para Francia hacia afuera”, expresó, al recordar que sus conocidos en Argentina le escriben preocupados para preguntarle si su restaurante sigue en pie. Tras haber superado la pandemia de Covid, el chef aseguró que la situación actual vuelve a poner a prueba al comercio parisino: “La situación actual es durísima y este verano fue terrible para el comercio parisino”.

