
Carlos Rottemberg advirtió sobre la concentración de público en el teatro y el futuro de las grandes figuras
La actividad teatral porteña mantiene un nivel de asistencia similar al de los últimos años, pero detrás de esa estabilidad se profundiza la desigualdad entre los espectáculos que concentran la mayor parte del público y el resto de las propuestas. El productor teatral Carlos Rottemberg analizó el presente del sector y los desafíos que enfrenta la renovación de sus figuras, hoy en diálogo con Santo Biasatti en Contacto Directo.
En la entrevista, Rottemberg también se refirió al precio de las entradas, la venta digital y las perspectivas de la temporada de verano en Mar del Plata.
Según detalló, los datos de la Asociación de Empresarios de Teatro y Música muestran cifras similares para 2024, 2025 y 2026, hasta septiembre. Sin embargo, al observar cómo se distribuye la concurrencia, aparece una marcada concentración en las principales figuras de la cartelera.
“Hay 10 espectáculos que concentran un 54% de la torta general. Y más de 200 que reparten el 46% restante”, señaló. Para el empresario, esta tendencia se acentuó durante el último año y está vinculada, principalmente, con artistas que alcanzaron popularidad a través de la ficción televisiva.
Entre los nombres que mencionó figuran Agustín Rada, Guillermo Francella, Adrián Suar, Martín Bossi, Ricardo Darín, Nicolás Vázquez y Moria Casán. Rottemberg sostuvo que la mayoría de estas figuras tienen relación con la televisión abierta, que durante años contribuyó a construir su reconocimiento entre el público.
El precio de las entradas y el papel del teatro público
Al ser consultado sobre la posibilidad de ofrecer localidades más económicas, Rottemberg explicó que el valor de la entrada de comedia en el centro de Buenos Aires mantiene una relación histórica con el precio de un café sobre la avenida Corrientes.
“Cuando empecé hace 51 años, la entrada de comedia en el centro de Buenos Aires costaba 15 cafés de cualquier café de la avenida Corrientes. Sigue costando 15 cafés”, afirmó. Y resumió el problema con una pregunta: “El tema es saber si la gente tiene el dinero para pagar los 15 cafés”.
En ese contexto, destacó la importancia del teatro público para facilitar el acceso a la cultura. Mencionó al Teatro San Martín como ejemplo de un espacio que permitió a muchas familias acercar a sus hijos a las propuestas teatrales mediante una oferta subsidiada por el Estado.
El empresario también defendió la convivencia de los distintos circuitos: el independiente, el público —nacional, municipal y provincial— y el que prefiere denominar industrial, en lugar de comercial. A su entender, Buenos Aires mantiene una actividad teatral sólida, aunque los resultados son diferentes para cada propuesta.
La falta de ficción televisiva y la renovación de las figuras
Rottemberg consideró que la ausencia de ficción en la televisión no perjudica actualmente al teatro empresarial, ya que favorece la llegada de figuras reconocidas a las salas. Sin embargo, advirtió que la falta de renovación de esos nombres podría tener consecuencias a futuro.
“Indiscutiblemente la no renovación de las cabezas de compañía, incluso con la desaparición física de alguna de ellas, va a tener un resultado”, sostuvo. Según explicó, el impacto podría hacerse más evidente con el paso del tiempo, cuando esas figuras dejen de ocupar el lugar central que tienen hoy en las carteleras.
La venta digital y la temporada de Mar del Plata
Otro de los temas abordados fue la transformación en la comercialización de entradas. Rottemberg señaló que la mayoría del público ya compra localidades por internet y que la venta presencial quedó muy lejos de competir con ese sistema.
Además de la anticipación, destacó la comodidad de adquirir entradas a distancia, incluso cuando se aplican cargos adicionales. También valoró el beneficio para quienes viajan desde el interior del país y quieren asegurarse un lugar para ver una obra durante su visita a Buenos Aires.
En cuanto a Mar del Plata, anticipó que afrontará su temporada número 49 consecutiva en esa plaza, aunque con una programación más lenta y posiblemente menos concentrada en grandes nombres. Explicó que la popularidad televisiva fue históricamente un factor central para atraer público a los espectáculos de verano.
Por último, Rottemberg contó que su estructura comprende siete edificios entre Buenos Aires y Mar del Plata, que en conjunto reúnen 16 salas. También destacó la participación de su hijo Tomás en la actividad y aclaró que, para sostener esa cantidad de espacios, trabaja en sociedad con distintos productores.

