
Crisis en Paraguay: Santiago Peña renunció a la Presidencia
La crisis financiera que sacudió a Paraguay terminó con la salida de Santiago Peña del Gobierno. El ahora expresidente presentó su renuncia luego de que el Partido Colorado, su propia fuerza política, anunciara que respaldaría el proceso de juicio político impulsado en el Congreso. El escándalo del Ueno Bank, que dejó a millones de clientes sin acceso a sus ahorros, fue el detonante de una situación que también alcanzó al vicepresidente Pedro Alliana.
La decisión fue comunicada por el propio Peña mediante un video difundido en su cuenta de X. En su mensaje, sostuvo que su salida respondía a la necesidad de evitar un agravamiento del conflicto institucional y social. “Estoy convencido de que ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay”, expresó el ahora exmandatario, quien también manifestó su respeto por la Constitución Nacional.
Uno de los movimientos que aceleró el desenlace fue el posicionamiento de Horacio Cartes. El expresidente paraguayo, actual titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y principal impulsor de la candidatura de Peña en 2023, confirmó que el oficialismo acompañaría la iniciativa para apartarlo del cargo. “No estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados”, publicó en sus redes sociales.
La ofensiva parlamentaria había comenzado este miércoles, cuando diputados opositores y legisladores disidentes del oficialismo presentaron una acusación formal contra Peña y su vicepresidente. El documento reunió 35 firmas y buscaba habilitar el tratamiento de la destitución. Para que el procedimiento continuara en el Senado eran necesarios 53 votos en Diputados y, posteriormente, el respaldo de 30 integrantes de la Cámara Alta.
Detrás del conflicto político se encuentra la intervención del Ueno Bank, ordenada por el Banco Central del Paraguay después de detectar un deterioro crítico en sus indicadores de solvencia. La entidad tenía alrededor de 2,9 millones de clientes y administraba unos USD 850 millones pertenecientes a fondos públicos, entre ellos recursos del Instituto de Previsión Social. El cierre provocó reclamos de los ahorristas, largas filas en las sucursales y manifestaciones en Asunción.
Para intentar contener las consecuencias económicas, el Congreso aprobó una ley de emergencia que fue promulgada por Peña antes de su renuncia. La normativa estableció un mecanismo de adelanto para los depositantes de hasta 40 salarios mínimos mensuales, unos 121,7 millones de guaraníes (USD 19.787), con un plazo máximo de cinco días hábiles para concretar los pagos. En paralelo, el mandatario había designado a Raúl Vera Bogado al frente del Banco Central, tras la salida de Carlos Carvallo.
El escándalo también llegó a la Justicia. El Ministerio Público imputó a 27 personas por presuntas maniobras financieras realizadas entre 2025 y 2026, relacionadas con créditos y sobregiros concedidos a compañías vinculadas al mismo grupo económico. Entre los investigados figura Miguel Vásquez, uno de los fundadores y principales accionistas de la entidad, para quien la Fiscalía solicitó prisión preventiva. Para otros siete directivos pidió arresto domiciliario.
De esta manera, la crisis del Ueno Bank terminó teniendo consecuencias que fueron mucho más allá del sistema financiero paraguayo. La pérdida de respaldo dentro del Partido Colorado, el avance de un pedido de juicio político y los cuestionamientos por el manejo de la entidad bancaria desembocaron en la renuncia de Santiago Peña a la Presidencia.

