
Maximiliano Berger presentó el primer autotest de VIH en saliva que se venderá en farmacias
La posibilidad de realizar un control de salud desde el hogar busca facilitar el acceso a los estudios y reducir las barreras que todavía existen para detectar determinadas enfermedades. Sobre esta innovación y la importancia del diagnóstico temprano habló Maximiliano Berger, director médico de Laboratorios Richmond, hoy en diálogo con Laura Luz Ojeda en Póker de Damas.
El nuevo dispositivo utiliza saliva en lugar de sangre y se comercializará en farmacias y plataformas online. “Es el primer autotest de saliva, ya hay uno que se comercializa que es en sangre, pero este es de saliva, por lo cual es más sencillo de hacer”, explicó Berger. El precio sugerido será de $27.500 y el laboratorio trabaja con autoridades sanitarias para facilitar su distribución.
Cómo funciona el nuevo dispositivo y qué precisión tiene
Durante la entrevista, Berger destacó que el test tiene niveles de sensibilidad y especificidad superiores al 99%, similares a los de los estudios tradicionales de sangre. También explicó que las pruebas de usabilidad alcanzaron el 97%. “97 de cada 100 personas lo hicieron bien y lo utilizaron bien”, precisó.
El procedimiento consiste en pasar un hisopo por las encías superiores e inferiores y luego introducirlo en un tubo que contiene un reactivo. Después hay que esperar entre 20 y 40 minutos para conocer el resultado. El especialista aclaró que no debe leerse después de ese período porque la marca podría borrarse.
El dispositivo presenta dos indicadores, identificados con las letras C y T, bajo el mismo concepto que un test de embarazo. Si aparece únicamente la línea correspondiente a la C, el resultado es negativo; si se marca la T, es positivo.
Berger también aclaró que no existe riesgo de transmisión del VIH por utilizar el dispositivo. “En la saliva no hay virus. Lo que hay es anticuerpos, que es lo que el test detecta”, explicó.
El diagnóstico tardío y la falta de prevención
El director médico de Richmond señaló que en Argentina hay aproximadamente 140.000 personas que viven con VIH y que el 13% desconoce que tiene el virus, lo que representa unas 17.000 personas. Además, indicó que se detectan cerca de 7.000 casos nuevos por año y que la mitad corresponde a diagnósticos tardíos.
“Probablemente las defensas están más bajas, que probablemente la inmunidad se empieza a afectar”, explicó sobre las consecuencias de llegar tarde al diagnóstico. También advirtió que una tercera parte de esos casos ya corresponde a estadios avanzados de la enfermedad.
Durante la charla, Berger se refirió a los cambios en la población afectada y señaló que, aunque la mayoría de las personas que viven con VIH son hombres que tienen sexo con hombres, también aumentaron los casos entre mujeres heterosexuales. “El porcentaje de particularmente mujeres, heterosexuales y hombres también heterosexuales siempre fue en aumento en los últimos años”, sostuvo.
Otro de los puntos que generó preocupación fue la resistencia de los jóvenes a utilizar preservativos. “Hoy vos estás viendo varias cosas y de hecho también eso tiene que ver con, por ejemplo, el aumento histórico de las tasas de sífilis”, señaló. En esa línea, reclamó más campañas de concientización sobre el VIH, las enfermedades de transmisión sexual y la prevención de embarazos.
El especialista recordó que el VIH todavía no tiene cura, aunque los tratamientos actuales permiten que se convierta en una enfermedad crónica. “Hoy los tratamientos hicieron que la enfermedad se cronifique, que sea una enfermedad si querés no muy diferente a lo que es el hipotiroidismo o la diabetes”, explicó.
También destacó la importancia del diagnóstico y del acceso al tratamiento. Una persona que recibe la medicación adecuada y mantiene una carga viral indetectable no transmite el virus por vía sexual. “Una persona que está tratada, que está bien tratada, que tiene la carga viral indetectable, esa persona no transmite el VIH por vía sexual”, afirmó.
Berger también se refirió al estigma que todavía existe alrededor de la enfermedad y a la vergüenza que muchas personas sienten al momento de realizarse un estudio. En ese sentido, consideró que el autotest puede ayudar a superar esas barreras y facilitar el acceso al diagnóstico.
Por último, explicó que quienes compren el dispositivo por internet podrán recibirlo en un sobre cerrado y sin necesidad de identificarse. Además, recordó que existe un período de ventana de aproximadamente tres meses que debe respetarse ante una posible exposición al virus y recomendó consultar con un infectólogo o profesional de la salud.
