
Cancillería cuestionó al Reino Unido por rechazar el arbitraje internacional por Malvinas
La Cancillería argentina cuestionó al Reino Unido por rechazar la intervención de un tribunal internacional en la disputa por la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. El Gobierno sostuvo que recurrir al arbitraje es una vía para resolver la controversia dentro del marco de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores rechazó que Londres caracterice el recurso argentino al arbitraje como un intento de “socavar” derechos. La cartera encabezada por Pablo Quirno afirmó que someter una controversia a un tribunal internacional imparcial constituye, según su posición, una forma responsable de resolver diferencias entre Estados.
Cancillería remarcó además que Argentina y el Reino Unido son Estados Partes de la CONVEMAR y que, al ratificarla, aceptaron los procedimientos previstos para la solución de controversias. En ese sentido, el Gobierno argentino sostuvo que el recurso al arbitraje constituye una obligación contemplada por la Convención.
El comunicado también cuestionó las declaraciones de la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, quien había afirmado que las actividades hidrocarburíferas británicas en el área en disputa se realizan en conformidad con el derecho internacional y la CONVEMAR. Frente a esa postura, Cancillería respondió que, si el Reino Unido está convencido de ello, “nada tiene que temer de un tribunal”.
Según Cancillería, la Argentina puso su caso en manos de árbitros independientes y el Reino Unido tendrá la posibilidad de presentar sus argumentos ante ellos.
El Gobierno también expresó su confianza en el tribunal arbitral y en el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, al señalar que serán esas instancias las encargadas de pronunciarse sobre las posiciones de ambas partes. De esta manera, la Cancillería defendió el mecanismo elegido para avanzar con la controversia.
Por último, el Ministerio de Relaciones Exteriores volvió a señalar que existe una disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El cruce diplomático se da en el marco de la discusión por la explotación de hidrocarburos en la zona.

