
Francia vivió una nueva jornada de violentas protestas: el gobierno reportó casi mil detenidos
Las manifestaciones convocadas este sábado en Francia contra el encarecimiento del nivel de vida y en reclamo por mejores condiciones estudiantiles terminaron con graves disturbios, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y cerca de mil detenidos. Si bien la mayor parte del día transcurrió de forma pacífica, los focos de tensión estallaron al cierre de las concentraciones en ciudades como París, Lyon, Marsella, Burdeos, Toulouse y Estrasburgo.
Para dispersar a las multitudes, la Policía francesa utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua. Según cifras oficiales, el operativo de seguridad contó con un despliegue de hasta 70.000 agentes en todo el país, medida adoptada por el Ministro del Interior, Laurent Nuñez, para intentar contener la escalada de violencia. Los organizadores estimaron la participación en 800.000 personas, mientras que las fuerzas policiales reportaron 410.000 manifestantes.
A pesar de los incidentes, las autoridades destacaron que la tensión fue menor a la registrada el fin de semana anterior, cuando el país sufrió el saqueo y vandalización de aproximadamente 3.000 comercios. En otras ciudades como Clermont-Ferrand, Nantes y Lille también se reportaron enfrentamientos menores, mientras que en Orleans la jornada se mantuvo en calma, a pesar del temor inicial por la coincidencia de un congreso de la ultraderecha con una marcha antifascista.
El contexto europeo y un ataque investigado
El clima de tensión no se limitó al territorio francés. Este sábado también se registraron importantes protestas juveniles en Italia, España y Albania. En Roma, las manifestaciones derivaron en un caos total cuando un grupo irrumpió por la fuerza en el Coliseo, obligando a un operativo de desalojo; mientras que en Barcelona, una convocatoria por redes sociales terminó con saqueos, incendios de contenedores y choques con los Mossos d’Esquadra.
Por otra parte, la jornada estuvo marcada por las repercusiones de un ataque armado ocurrido el viernes en la localidad francesa de Trappes. Un hombre de 39 años, actualmente detenido y con antecedentes penales, disparó desde un vehículo causando la muerte de un joven y dejando cinco heridos graves, entre ellos una niña de 12 años.
Según fuentes de la investigación, el sospechoso confesó a la policía que buscaba vengar a los comerciantes afectados por los saqueos de las protestas previas y que eligió a sus víctimas por su color de piel. En su domicilio se incautaron explosivos caseros y un ejemplar del libro “Mein Kampf”. La Fiscalía Nacional Antiterrorista ya investiga el hecho como asesinato e intento de asesinato por motivos racistas y terroristas.
