
Paredes sufrió un desgarrro y no jugará contra Vasco Da Gama y apunta a llegar al Superclásico
Boca Juniors sumó un dolor de cabeza inesperado en el peor momento posible. Durante el partido contra Instituto en la provincia de Córdoba, Leandro Paredes encendió todas las alarmas al pedir el cambio apenas quince minutos después de haber ingresado. Horas más tarde, los estudios médicos confirmaron que el mediocampista padece un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho.

Tras sentir un fuerte tirón en la parte posterior de la pierna, Leandro Paredes miró rápidamente hacia el banco y soltó una frase que paralizó al cuerpo médico: “Me pinchó”. De inmediato, se retiró directamente al vestuario con hielo en la zona afectada y fue sustituido por Santiago “Ruso” Ascacíbar.
Una zona con antecedentes médicos recientes
Esta nueva lesión recae sobre una zona que ya venía a dañada. En mayo de este mismo año había sufrido un desgarro en ese idéntico isquiotibial derecho, una dolencia que lo marginó de varios encuentros oficiales e incluso lo dejó fuera de los amistosos previos y del debut de la Selección Argentina en el Mundial 2026. A esto se le suma una fuerte sobrecarga en el isquio izquierdo que lo afectó durante el mes de agosto.
Baja sensible para la Copa Sudamericana
El tiempo de recuperación de un desgarro de este grado representa un golpe durísimo para la estructura del equipo, especialmente por el apretado y exigente calendario que se avecina. Con el diagnóstico ya confirmado, Boca perderá a su capitán y gran referente del mediocampo para el duelo clave del próximo martes frente a Vasco da Gama en la Bombonera, correspondiente a la ida de la semifinal de la Copa Sudamericana. El cuerpo técnico ahora deberá buscar variantes a contrarreloj para suplir una ausencia que, por peso propio y jerarquía, resulta sumamente difícil de reemplazar.

