
Lula tuvo su último acto de campaña con una caravana en Río
La recta final de las elecciones brasileñas tuvo hoy una nueva actividad pública de Lula da Silva, quien recorrió parte de Río de Janeiro acompañado por dirigentes y militantes. La movilización fue denominada “Caminata de la Victoria” y se desarrolló sobre un auto de sonido.
El recorrido comenzó en las inmediaciones de la iglesia de la Candelaria y tuvo como destino la Cinelândia. Lula busca la reelección frente a Flávio Bolsonaro, mientras que cerca de 158 millones de ciudadanos están convocados a votar el domingo 4 de octubre.
La caravana forma parte de la agenda del mandatario durante las últimas horas de campaña. Durante la jornada también tiene previsto participar de actividades en Belo Horizonte y, para mañana, está previsto un acto en San Pablo.
En paralelo, Lula y Flávio Bolsonaro cerraron sus espacios de propaganda electoral en televisión. El presidente utilizó su último mensaje para repasar políticas de su gobierno y presentar propuestas para un eventual nuevo mandato.
Flávio Bolsonaro, actual senador por Río de Janeiro, centró su mensaje en la idea de cambio y en su cercanía con los votantes. En una transmisión posterior, volvió a cuestionar a Lula y pidió concentrar el voto opositor en su candidatura.
La elección será este domingo
Los brasileños elegirán al próximo presidente el domingo, pero también votarán a los gobernadores de los 27 estados y renovarán la Cámara de Diputados y parte del Senado. Lula busca conseguir un nuevo mandato al frente del gobierno.
La recta final también estuvo marcada por la cancelación del último debate presidencial que iba a transmitir TV Globo. Lula había decidido no participar y posteriormente Flávio Bolsonaro también desistió de asistir.
La emisora suspendió el encuentro después de una serie de decisiones de la Justicia electoral que modificaron las condiciones previstas. Lula explicó que no concurriría porque consideraba que el formato era “infructífero”.
La caravana por Río de Janeiro se realizó a menos de 48 horas de la votación, mientras los candidatos completan sus últimas actividades públicas antes de que los brasileños concurran a las urnas.

