
Reino Unido le respondió a Milei por Malvinas y defendió la explotación de hidrocarburos en las islas
La disputa por las Islas Malvinas volvió a generar un cruce entre Argentina y Reino Unido luego del discurso de Javier Milei ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. El gobierno británico respondió mediante un comunicado de sus representantes ante la ONU y afirmó que no tiene “ninguna duda” sobre su soberanía sobre las islas y las zonas marítimas circundantes.
El documento fue difundido tras las declaraciones del Presidente argentino, quien durante su exposición calificó a Malvinas como una “causa nacional” y cuestionó el papel de las instituciones internacionales frente al reclamo argentino. En respuesta, el Reino Unido sostuvo firmemente su apoyo al “derecho de autodeterminación de los isleños”.
Según el comunicado británico, los habitantes de las islas tienen derecho a determinar su condición política y a procurar libremente su desarrollo económico, social y cultural. Además, el gobierno del Reino Unido señaló que las resoluciones de Naciones Unidas mencionadas por Argentina no modifican ni diluyen ese derecho de autodeterminación.
El gobierno británico también se refirió específicamente a la explotación de los recursos naturales. “El desarrollo de los recursos de hidrocarburos de las Islas Malvinas es una actividad comercial legítima”, sostuvo, y agregó que se encuentra regulada por la legislación del Gobierno de las Islas y en conformidad con la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.
En ese mismo sentido, el Reino Unido afirmó que la legislación interna argentina no se aplica a las Islas Malvinas. También sostuvo que la Resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas no prohíbe el desarrollo económico ni desplaza el derecho de autodeterminación de los isleños.
El comunicado también cuestionó los intentos de obstaculizar la actividad de empresas internacionales vinculadas con los hidrocarburos en las islas. Para el gobierno británico, esas acciones constituyen un intento de ejercer jurisdicción extraterritorial y sostuvo que no tienen justificación en el derecho internacional.
De esta manera, el Reino Unido respondió al planteo realizado por Milei ante la Asamblea General de la ONU y reafirmó su posición sobre la soberanía de las Islas Malvinas, el derecho de autodeterminación de sus habitantes y la legitimidad del desarrollo de los recursos naturales del territorio.

