
Visita del papa: Córdoba terminó el mural que recibirá a León XIV en su visita a la provincia
La intervención artística busca dar la bienvenida al papa León XIV a través de una composición que reúne paisajes, referencias históricas y figuras representativas de la provincia. La propuesta también incorpora un homenaje a las tradiciones culturales de Córdoba.
El mural fue realizado por los artistas cordobeses Jael Airasca y Ariel Ocampo, quienes trabajaron durante cuatro jornadas sobre una pared de 16 metros de ancho por 12 de alto, ubicada en el distribuidor El Tropezón, en el cruce de avenida Colón y la Circunvalación. La obra recibirá a León XIV durante su visita a Córdoba, prevista para el próximo martes.
La elección del lugar responde al recorrido que realizará el Papa a su llegada y a que se trata del acceso principal para quienes se dirijan a la misa que el Santo Padre brindará en el predio de Fadea.
En la imagen, León XIV aparece en primer plano con un gesto de saludo y un atardecer de las Altas Cumbres como telón de fondo. A su lado está el Cura Brochero montado en su mula, en representación de una fe vinculada al compromiso social y al trabajo comunitario.
Otro de los elementos destacados es el poncho que la provincia le obsequiará al Pontífice. La prenda fue reinterpretada a partir de una pieza del tejendero Erick Rojas, comechingón de Traslasierra, como reconocimiento a los saberes textiles ancestrales.
La composición se completa con vegetación en la parte inferior, integrada a la parquización realizada por el área de Espacios Verdes de Caminos de las Sierras. Para concretar el trabajo se utilizaron alrededor de 80 litros de pintura, además de las tareas previas de planificación, logística y preparación de la superficie.
A diferencia de otros proyectos, en los que Airasca y Ocampo suelen distribuirse los elementos principales para después unirlos, esta vez decidieron trabajar juntos sobre toda la pared. Ambos compartieron las pinceladas y definieron en conjunto las texturas y los distintos planos de la composición.
La experiencia también representó una síntesis de dos años de trabajo compartido y aprendizaje junto a su equipo. Así lo explicó Jael Airasca: “Fue la primera vez que pintamos así, uno al lado del otro sobre toda la pared. Dejamos el ego de lado y eso nos hizo crecer: cada uno aprendió del otro”.
Por su parte, Ariel Ocampo destacó el trabajo conjunto y sostuvo: “La colaboración fue la bandera de este proyecto. Nos nutrimos mutuamente, y esta obra es el fruto de todo lo que construimos en comunidad”.
El mural se enmarca en el proyecto de puesta en valor de puentes y espacios que lleva adelante la empresa Caminos de las Sierras sobre la avenida Circunvalación de Córdoba.
