
Educación desigual desde la infancia: en los sectores más pobres solo 4 de cada 10 chicos van al jardín a los 3 años
La desigualdad educativa en Argentina empieza mucho antes de la secundaria. Un informe de Argentinos por la Educación reveló que apenas 4 de cada 10 niños de 3 años de los sectores más vulnerables asisten al jardín de infantes, mientras que en los hogares de clase media la cifra asciende al 71%.
El estudio expone una profunda brecha social en el acceso a la educación inicial y advierte que las diferencias aparecen desde los primeros años de vida, afectando el desarrollo cognitivo, lingüístico y emocional de millones de chicos.
Argentina mejoró, pero todavía está detrás de otros países
El trabajo, elaborado por los investigadores Martín Nistal y Lucía Vallejo, comparó la situación de Argentina con Chile, México, Perú y Uruguay.
Según el informe, el 83% de los niños argentinos de entre 3 y 5 años asiste al nivel inicial, una cifra similar a la de Chile y Perú.
Sin embargo, el país todavía se encuentra lejos de Uruguay, que lidera la región con un 93% de cobertura.
La brecha social aparece desde los 2 años
El principal problema se concentra en las edades más tempranas y en los hogares de menores ingresos.
A los 3 años, la asistencia escolar en Argentina alcanza:
- 41% en el quintil más pobre,
- 71% en sectores medios,
- 63% en hogares de mayores ingresos.
La situación es aún más crítica a los 2 años:
- Solo el 10% de los chicos del sector más vulnerable accede a espacios educativos.
- En los hogares más ricos, la escolarización llega al 44%.
La diferencia alcanza los 34 puntos porcentuales.
La obligatoriedad reduce la desigualdad recién a los 5 años
El informe muestra que la brecha comienza a cerrarse conforme avanza la edad y aumenta la obligatoriedad escolar.
A los 4 años, la asistencia sube al:
- 83% entre los sectores más pobres,
- 97% en los hogares de mayores ingresos.
Recién a los 5 años la cobertura se vuelve prácticamente universal y ronda el 100% en todos los niveles socioeconómicos.
El crecimiento de la matrícula y el impacto de la baja natalidad
Pese a las desigualdades, Argentina fue uno de los países que más expandió la escolarización inicial durante la última década.
Entre 2014 y 2024:
- La asistencia a los 3 años pasó del 40% al 55%.
- La cobertura a los 4 años subió del 75% al 91%.
Especialistas remarcan, sin embargo, que parte de esa mejora también se explica por la caída de la natalidad.
La investigadora Gabriela Fairstein sostuvo que la baja en los nacimientos representa “una oportunidad histórica que debe acompañarse de inversión y fortalecimiento institucional”.
En la misma línea, Carolina Semmoloni planteó que el descenso demográfico debería permitir “planificar estratégicamente la expansión con criterios de equidad”.
Alertan por el impacto en el desarrollo infantil
Especialistas advirtieron que la falta de acceso al nivel inicial no solo afecta la escolarización futura, sino también el desarrollo integral de los chicos.
La investigadora de la UCA Ianina Tuñón explicó que los niños que asisten al jardín en contextos vulnerables reciben mayores estímulos familiares y educativos.
Por su parte, Celia Rosemberg, investigadora de UBA-Conicet, alertó sobre las consecuencias a largo plazo.
“A los 2 y 3 años se desarrollan capacidades clave para el lenguaje, la lectura y la escritura. La desigualdad educativa comienza mucho antes de la primaria”, señaló.
El informe vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos estructurales de Argentina: garantizar igualdad de oportunidades desde la primera infancia.

