
Tito Garabal analizó la llegada del Papa: “No es un espectáculo mediático, viene a confirmar la fe”
La llegada de León XIV a la Argentina tiene un sentido que excede cualquier lectura vinculada al turismo o al espectáculo. La visita apostólica, según explicó Tito Garabal, periodista especializado en Vaticano, busca anunciar el Evangelio, confirmar en la fe y acompañar a la Iglesia a las personas que el Papa visita, hoy en diálogo con Alfredo Scoccimarro, en Mesa Chica.
Garabal remarcó que durante el viaje se diferencia el rol del jefe de Estado de la dimensión apostólica de la visita. “El viaje del Papa no es turismo ni un espectáculo mediático; es el Vicario de Cristo que realiza estas visitas para evangelizar”, señaló al explicar el propósito del recorrido.
En ese sentido, sostuvo que una visita papal tiene “tres motivos concretos: anunciar el Evangelio, confirmar en la fe a sus hermanos y acompañar a la Iglesia y a las personas que visita”. Para Garabal, esos objetivos permiten comprender el carácter específico del viaje y su significado.
Respecto del perfil de León XIV, destacó la continuidad con Francisco en el plano filosófico y doctrinal, aunque señaló diferencias en su manera de ejercer el papado. “León XIV es más diplomático, cuida más las formas y es muy protocolar, muy ordenado en ese sentido”, afirmó.
También vinculó la elección del nombre León XIV con la necesidad de actualizar la doctrina social de la Iglesia frente a los cambios tecnológicos. “Se da cuenta de que se necesita un aggiornamento (actualización) de la doctrina social de la Iglesia para hacer frente a la revolución de la inteligencia artificial”, explicó.
El carácter federal de la visita también fue destacado por Garabal, quien señaló que, aunque el Papa estará en Buenos Aires, Córdoba y Luján, su presencia alcanza al conjunto del país. “El Papa viene a toda la Argentina”, sostuvo, y agregó: “No viene el sucesor de Francisco: viene el Sucesor de Pedro”.
Garabal destacó el peso de los mensajes que forman parte de una visita papal y distinguió tres dimensiones: “la preparatoria, el momento afectivo del encuentro y el legado que dejan sus mensajes”. En ese marco, subrayó que “cada frase está elegida, no hay ninguna que no esté pensada para cada momento”.

