
Protestas estudiantiles en Francia escalan y obligan al Gobierno a cerrar 400 centros
La movilización comenzó hace unos diez días para reclamar más recursos y mejores condiciones en la educación pública, pero se extendió por institutos y universidades de distintas ciudades. Los incidentes incluyeron bloqueos, incendios, daños y enfrentamientos con la Policía.
La jornada del jueves dejó 1.949 arrestos y 305 integrantes de las fuerzas de seguridad heridos. También resultaron afectados 65 trabajadores de establecimientos educativos y 170 alumnos, según el balance oficial difundido por las autoridades.
Reclamos por la educación y nuevos incidentes
Las protestas están vinculadas con el hacinamiento en las aulas, la falta de profesores, el deterioro de las instalaciones y las extensas jornadas escolares. A esos reclamos se sumaron pedidos contra la eliminación de puestos universitarios y el recorte de becas.
Los disturbios alcanzaron a ciudades como Marsella, Nantes, Estrasburgo, Toulouse, Lille, Lyon y París. En distintos puntos hubo incendios, daños en establecimientos, ataques contra personal docente y periodistas y alteraciones en el transporte público.
El movimiento también llegó a las universidades, con cortes de acceso a unos 30 campus, según un sindicato estudiantil. Hoy, más de 500 institutos estaban afectados por las protestas y se registraron nuevos incidentes en distintas ciudades.
La respuesta del Gobierno francés
Ante la escalada, el primer ministro Sébastien Lecornu convocó un gabinete de crisis y pidió a sus ministros suspender viajes previstos para concentrarse en la gestión del conflicto. Además, el ministro de Justicia reclamó una respuesta penal firme frente a los bloqueos y hechos vandálicos.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, anunció que unos 400 establecimientos permanecerían cerrados por precaución, mientras que aquellos considerados de riesgo podrían adoptar clases virtuales. También se creó una plataforma de concertación para discutir los reclamos.
Mientras el Gobierno sostiene que la movilización cambió de naturaleza y acusa a sectores de la izquierda radical de alentar los disturbios, los sindicatos estudiantiles mantienen la protesta y convocaron a continuar con los cortes de acceso a los establecimientos.

