
Vaca Muerta busca una salida sobre rieles: el Gobierno prepara cambios en el sistema ferroviario
La conexión con Bahía Blanca es uno de los proyectos en evaluación, mientras la Nación diseña nuevas concesiones para atraer capital privado y ampliar la capacidad de transporte de cargas.
El desarrollo energético de Vaca Muerta vuelve a poner el foco sobre la infraestructura ferroviaria. El Gobierno nacional trabaja en una propuesta para conectar Añelo, en Neuquén, con Bahía Blanca, con la intención de facilitar el movimiento de insumos hacia los yacimientos y el traslado de la producción hacia los puertos.
La iniciativa se encuentra en una etapa de definición. La administración nacional mantiene conversaciones con las provincias involucradas para establecer las condiciones operativas del recorrido y determinar cómo se organizará el proyecto. La intención es que la mayor parte de las inversiones necesarias provenga del sector privado, aunque todavía no se resolvió si se mantendrá el diseño técnico previsto originalmente.
El plan tiene como antecedente al Corredor Norpatagónico, que contempla recuperar tramos ferroviarios existentes y construir una nueva conexión con el área de explotación hidrocarburífera. La propuesta técnica anterior incluía 665 kilómetros de vías entre renovaciones, mejoras y obras nuevas. El recorrido pasaría por Bahía Blanca, Cipolletti y Cinco Saltos antes de alcanzar Añelo.
En su versión inicial, el proyecto apuntaba a resolver parte de las dificultades logísticas de la actividad petrolera y gasífera. La arena, los caños, los equipos y otros insumos podrían trasladarse por tren hacia Neuquén, mientras que la producción tendría una alternativa para llegar a los puertos. Una convocatoria anterior había estimado una capacidad de transporte de hasta cuatro millones de toneladas por año, una cifra que aún no está confirmada para la nueva etapa.
La recuperación del corredor también se vincula con la reorganización de las concesiones de cargas. El Ministerio de Economía advirtió que el incremento esperado en el movimiento de insumos relacionados con Vaca Muerta exige ampliar la capacidad ferroviaria y realizar inversiones para mejorar el funcionamiento de la red.
En ese contexto, el Ejecutivo prepara nuevos contratos para dos operadores privados. Ferroexpreso Pampeano continuará prestando servicios de manera provisoria hasta el 30 de abril de 2027 o hasta que se concrete una nueva contratación. Por su parte, Ferrosur Roca tiene extendida la operación de la línea General Roca hasta septiembre de 2027 o hasta la adjudicación del próximo contrato.
La intención oficial es establecer nuevos procedimientos para ambas redes, sin que necesariamente formen parte de una única licitación. Los pliegos todavía están en preparación y su formato dependerá de las características de cada corredor, las obras requeridas y las posibilidades de incorporar nuevos operadores.
Otro antecedente es la concesión de los ferrocarriles Belgrano, San Martín y Urquiza. La licitación, lanzada en agosto, contempla contratos por 50 años para una red de 7.594 kilómetros distribuida en 16 provincias, como parte del proceso de privatización de Belgrano Cargas y Logística.
El modelo propuesto separa la administración de las vías, los talleres y el material rodante, incorpora obligaciones de inversión y permite que diferentes operadores utilicen la infraestructura mediante un sistema de acceso abierto. El Gobierno analiza cómo articular esa modalidad con los futuros contratos de Ferroexpreso Pampeano y Ferrosur, sin que exista una decisión de aplicar exactamente el mismo esquema.
La agenda ferroviaria también quedó incluida en el acuerdo de infraestructura Andes-Atlántico, firmado con Estados Unidos en septiembre. Entre las iniciativas contempladas figuran conexiones de cargas desde Vaca Muerta hacia Bahía Blanca, los puertos del área metropolitana de Buenos Aires y otros puntos vinculados con la Hidrovía, además de proyectos para ampliar y rehabilitar redes ferroviarias, puertos y vías navegables.
Para financiar estas obras, Washington contempla herramientas de sus organismos de crédito y desarrollo, junto con la participación de capital privado. Sin embargo, todavía no se estableció una partida específica para el tren a Vaca Muerta. El marco anunciado para el corredor alcanza los US$7.000 millones, pero la mayor parte del financiamiento identificado hasta ahora está asociada al proyecto Argentina LNG.
El desafío para el Gobierno será convertir los planes en procesos concretos de contratación. La definición del trazado entre Añelo y Bahía Blanca y la preparación de nuevos pliegos ferroviarios aparecen entre los próximos pasos de una estrategia que busca ampliar la infraestructura de cargas y facilitar nuevas inversiones vinculadas con la actividad energética.
