
El agro anticipa exportaciones récord y aportará más de 41 mil millones de dólares en el año electoral
El campo proyecta aportar al gobierno de Javier Milei un total de u$s 41.497 millones en exportaciones agroindustriales durante el año electoral de 2027. La Bolsa de Cereales anunció que este hito será posible gracias a una campaña gruesa de carácter récord, sumada a un aumento en las cantidades exportables del 6,9% y a la firmeza de los precios internacionales.
Estas estimaciones positivas para la campaña 2026/27 se fundamentan directamente en una producción calculada en 157,9 millones de toneladas y un incremento del 5,9% del Producto Bruto Agroindustrial, trepando a u$s 54.297 millones. El sector confía en alcanzar estas metas por la reducción de los derechos de exportación, junto a un escenario de estabilidad cambiaria.
Todo esto se da tras un septiembre con un fuerte ingreso de divisas, donde el complejo agroexportador liquidó u$s 3228 millones, superando en un 17% al registro de agosto. Según la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro Exportador de Cereales (CIARA-CEC), se trata del tercer mejor volumen para ese mes en los últimos 25 años.
El presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, planteó que las actuales perspectivas permiten esperar un calendario anual totalmente diferente. Según sus propias palabras, todo indicaría que el año que viene no será típico ni se afectará negativamente el tipo de cambio, mejorando así de forma integral toda la comercialización.
Por su parte, el gerente general de la Bolsa de Cereales, Ramiro Costa, indicó que las toneladas estimadas son un potencial supeditado al clima y a las decisiones productivas. El economista destacó que las cantidades físicas apenas superan los 157,1 millones del ciclo anterior, pero remarcó que la principal diferencia radicará en el enorme valor económico generado.
Asimismo, Costa puntualizó que este importante aumento productivo permitirá compensar una gran parte del costo fiscal originado al reducir las retenciones a la actividad agrícola. Al aumentar la recaudación estatal mediante los volúmenes físicos, los recursos fiscales no sufrirán una caída y el rubro contará con un sistema impositivo mucho menos distorsivo.
En esa misma línea de análisis, la consultora A3 Mercados coincide plenamente en que las perspectivas para esta rama superan ampliamente al resto de la economía. Esto sostiene a la actividad rural como una pieza central para nutrir las reservas oficiales, superando incluso al boom de la energía y la minería que suele resaltar el Gobierno.
Durante el lanzamiento de la temporada, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, buscó alentar a un auditorio muy atento a la volatilidad que muestran los mercados internacionales. El funcionario enfatizó que, si bien resulta imposible predecir con exactitud qué pasará en seis meses, es absolutamente imprescindible invertir y sembrar para luego poder cosechar.
El titular de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, Ricardo Marra, también ponderó las medidas oficiales y valoró el avance progresivo hacia la eliminación de estos impuestos. Según afirmó, esto resulta fundamental no solo para mejorar el resultado final del productor, sino para generar mejores incentivos para incorporar tecnología y poder exportar.
Respecto a los números acumulados del año 2026, los reportes sectoriales indican que las liquidaciones monetarias ya totalizan la elevada suma de u$s 22.276 millones. Este resultado comercial positivo se encuentra directamente impulsado por el flujo constante de los embarques de maíz y por una mayor venta sostenida por parte de los actores rurales.
Sin embargo, al observar estrictamente la comparación interanual, el mes de septiembre exhibe una pronunciada caída del 55% respecto a los registros consolidados de 2025. Esta baja estadística se debe a que el año pasado se produjo una salida extraordinaria por la eliminación transitoria de aranceles, lo cual adelantó múltiples operaciones.
Frente a este escenario, los especialistas aguardan que esa brecha se revierta favorablemente durante el último trimestre del año gracias a la baja base de comparación. Por último, la Fundación Mediterránea concluyó que la agronomía tuvo un trato similar a un cuasi-RIGI, destacándose que hoy su agenda coincide totalmente con la gubernamental.

