
Un desprendimiento de rocas destruyó una camioneta en la Ruta 7 de Mendoza y su conductor salió ileso
Un desprendimiento de rocas destruyó cerca de las 10 de la mañana de este miércoles una Toyota Hilux que circulaba por la Ruta Nacional 7, a la altura del kilómetro 1.112, en la zona de alta montaña de Mendoza. Su conductor, un ciudadano chileno radicado en Argentina, resultó ileso, aunque las piedras impactaron de lleno contra el rodado y destrozaron su parte frontal.
El episodio ocurrió pasando el puesto fijo de control Los Árboles, de Gendarmería Nacional, y las rocas se desprendieron de una formación ubicada a un costado de la vía. Personal de esa fuerza, que realizaba una recorrida de rutina por el sector, constató la situación tras un llamado al 911 y confirmó que el conductor no presentaba lesiones físicas, según informó Los Andes.
Las rocas cubrieron la calzada y obligaron a cortar la circulación en el tramo comprendido entre Potrerillos y Uspallata. Con vehículos varados en ambos sentidos, efectivos de Gendarmería permanecieron en el lugar para contener la situación mientras se aguardaba el arribo de maquinaria.

Al ser notificada del incidente, la empresa Caminos del Aconcagua, concesionaria del tramo, desplegó una retroexcavadora para abrir una brecha en el sector. A través de esa apertura se habilitó un paso provisorio, o bypass, según informó Diario Mendoza, que permitió evacuar los vehículos atrapados durante el mediodía y aliviar la congestión.
Las piedras de mayor tamaño permanecen sobre la calzada y se aguarda la llegada de equipos de mayor porte para removerlas. Mientras tanto, las autoridades confirmaron que el paso internacional Cristo Redentor se mantiene abierto las 24 horas para todo tipo de vehículos.
Durante el invierno, la alta montaña mendocina ya había sido afectada por un intenso temporal de nieve que obligó a evacuar a turistas varados en sectores clave de la cordillera. El 16 de julio, tres personas fueron rescatadas en Las Cuevas y llevadas a Uspallata, porque la nieve acumulada y la escasa visibilidad les impedían regresar por sus propios medios.
Aquel día, la tormenta se inició cerca de las 15.30 en Las Cuevas. Desde las 17, ante la continuidad del temporal y las previsiones de acumulaciones de más de 2,5 metros de nieve del lado argentino y 3 metros del chileno, los equipos de emergencia extendieron el retiro de turistas a Puente del Inca y Los Puquios.
Equipos de Vialidad Nacional y Gendarmería Nacional participaron del rescate con maquinaria pesada para despejar los sectores obstruidos de la Ruta Nacional 7, principal conexión terrestre entre Argentina y Chile. En los caminos totalmente cubiertos de nieve resultaron fundamentales las motoniveladoras y las palas cargadoras.
Las tareas se desarrollaron en condiciones extremas: el viento blanco y la fuerte nevada redujeron la visibilidad a unos pocos metros. Para limitar la exposición a las bajas temperaturas y resguardar tanto a los turistas como al personal, los rescatistas coordinaron su labor, acompañaron a los turistas y controlaron su traslado hacia zonas más seguras.
Por la intensidad de las nevadas, las autoridades alertaron entonces que los cierres podrían prolongarse. En ese contexto, el paso internacional hacia Chile continuaba cerrado y se aconsejaba postergar los viajes no esenciales hasta que mejoraran las condiciones climáticas y de seguridad en la zona cordillerana.

