
Monteoliva lanzó una advertencia tras los incidentes en la marcha universitaria: “Nadie está por encima de la ley”
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, se pronunció sobre los enfrentamientos registrados durante la marcha universitaria de este jueves y advirtió que habrá consecuencias legales para quienes hayan cometido delitos. La funcionaria fijó su postura a través de una publicación en su cuenta oficial de X, en la que cuestionó los ataques contra las fuerzas de seguridad y los daños a bienes públicos.
En su mensaje, Monteoliva sostuvo que algunos manifestantes buscan generar desorden y desafiar a los efectivos desplegados en las inmediaciones del Congreso. “Los mismos violentos de siempre quieren imponer el caos”, escribió la ministra, al referirse a los episodios ocurridos durante la movilización.
La funcionaria también hizo hincapié en los límites del derecho a la protesta y rechazó que la participación en una manifestación pueda justificar agresiones. “El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia”, afirmó.
En la misma publicación, la titular de la cartera de Seguridad advirtió que quienes hayan atacado a integrantes de las fuerzas, provocado destrozos o cometido otros delitos deberán afrontar las consecuencias correspondientes. “En Argentina, nadie está por encima de la ley”, concluyó.
El mensaje fue difundido mientras se desarrollaban fuertes incidentes entre manifestantes y efectivos de seguridad en la zona del Congreso, donde se llevaba adelante la movilización de estudiantes, gremios y organizaciones sociales.
Piedras, gases lacrimógenos y un camión hidrante frente al Congreso
Los episodios de violencia comenzaron minutos antes de las 16, cuando un grupo de manifestantes empezó a romper bancos y veredas y a arrojar piedras contra los agentes. Con el correr de los minutos, los enfrentamientos se intensificaron frente al vallado dispuesto en el lugar.
De acuerdo con lo informado, un grupo de personas lanzó piedras de gran tamaño contra los gendarmes que integraban el cordón policial. Ante esa situación, los efectivos utilizaron gases lacrimógenos y un camión hidrante para dispersar a los manifestantes e intentar contener los disturbios.
Durante la protesta también hubo cuestionamientos al accionar policial. Un estudiante de la Universidad Nacional de La Plata aseguró que había asistido para manifestarse pacíficamente y denunció que los efectivos comenzaron a reprimir a los participantes.
La jornada estuvo marcada así por versiones contrapuestas sobre lo ocurrido en las inmediaciones del Congreso: mientras desde el Gobierno se puso el foco en los actos de violencia y las posibles responsabilidades penales, algunos manifestantes denunciaron el accionar de las fuerzas de seguridad.

