
Detuvieron por robo al padre de Agostina Páez, la abogada que estuvo presa por racismo en Brasil
La Justicia de Santiago del Estero ordenó la detención de Mariano Páez, un empresario del transporte provincial conocido públicamente por ser el padre de Agostina Páez, la joven abogada que estuvo bajo arresto en Brasil por un grave episodio de injuria racial. En esta oportunidad, el hombre fue aprehendido tras ser denunciado por el presunto hurto a un comercio ubicado en la localidad de Las Termas de Río Hondo.

Tras el operativo policial, Páez fue trasladado y permanece alojado en una comisaría de la capital santiagueña a la espera de las resoluciones judiciales. Su detención suma un nuevo capítulo a un complejo historial en los tribunales locales, que incluye acusaciones previas por delitos graves en el ámbito doméstico.
Un historial de violencia y polémicas públicas
El nombre de Mariano Páez no es ajeno a los pasillos judiciales ni a los escándalos mediáticos. Previo a este arresto por el presunto robo comercial, el empresario ya había estado detenido en el marco de una causa por violencia de género. La denuncia había sido radicada por su ex pareja, Estefanía Budán, quien lo acusó formalmente de haber ejercido agresiones físicas y proferido amenazas en su contra.

A principios de este año, la figura de Páez volvió a quedar en el centro del repudio público tras la filtración de un video grabado en un bar de Santiago del Estero. En las imágenes, se lo observaba realizando movimientos ofensivos e imitando los sonidos de un mono, una conducta que generó fuerte controversia al replicar exactamente los mismos gestos discriminatorios que motivaron el proceso judicial internacional contra su hija.
El caso de Agostina Páez en Río de Janeiro

La detención del empresario reavivó la atención sobre el proceso legal que enfrenta su hija, Agostina Páez. La abogada de 29 años fue denunciada el 14 de enero por agravios racistas en un local gastronómico de Ipanema, en Río de Janeiro. De acuerdo con la acusación formal, la joven insultó a los trabajadores del establecimiento y ejecutó gestos de burla racial durante una acalorada discusión por el pago de la cuenta.
El accionar de la Justicia brasileña fue contundente: le retuvieron el pasaporte, le impusieron el uso de una tobillera electrónica y, durante el mes de febrero, ordenaron su prisión preventiva. Tras permanecer más de dos meses bajo el régimen de prisión domiciliaria, la medida fue revocada.
Finalmente, la abogada santiagueña logró regresar a la Argentina el 1° de abril, luego de abonar una fianza de 97.000 reales (aproximadamente 18.000 dólares). A la espera de una sentencia definitiva, Páez debió fijar un domicilio legal y mantiene la obligación de estar en contacto permanente con las autoridades judiciales de Brasil.
