
La FIA frenó las trampas presupuestarias en la F1 y corrió el límite a Alpine y Colapinto
El Consejo Mundial del Deporte Motor de la FIA aprobó un paquete de reglas drásticas para impedir que las escuderías de Fórmula 1 eludan el tope de gastos. La medida obligará a separar de forma estricta el personal y las instalaciones de los equipos a partir de las regulaciones operativas de 2027.

La decisión del organismo radicado en París surge tras detectar que varias empresas utilizaban estructuras corporativas compartidas para desviar ingenieros y tecnología. Esos recursos se usaban en disciplinas como el WEC y la Fórmula E sin cargar sus costos al límite oficial de 215 millones de dólares anuales.
Esta maniobra permitía ensayar componentes eléctricos y aerodinámicos en otras categorías sin que el dinero invertido figurara en los balances de la Fórmula 1. El nuevo cepo reglamentario busca igualar las condiciones entre las gigantes industriales y las escuderías independientes.
Las escuderías en la mira y el impacto directo en Alpine
Las sospechas del paddock apuntaban a escuderías de peso como Aston Martin, Ferrari, Cadillac y Alpine, todas con presencia activa en el WEC. A esa lista se suma Toyota por su estrecha alianza técnica con Haas F1 Team.

En el caso de Alpine, la estructura del Grupo Renault mantenía además lazos indirectos con la escuadra Nissan de Fórmula E. Aunque la planta motriz de la escudería donde compite Franco Colapinto es provista por Mercedes, la asociación con la marca japonesa abría suspicacias sobre el intercambio de datos.
El antecedente directo lo marcó Mercedes, que compitió en Fórmula E entre 2019 y 2022 obteniendo títulos de pilotos y constructores. Todo el desarrollo eléctrico acumulado por la firma bajo la gestión de Toto Wolff se volcó luego directamente a la Fórmula 1.
Prohibición de simuladores compartidos y aislamiento total en las fábricas
La nueva reglamentación prohíbe de forma tajante el uso compartido de activos tecnológicos clave. A partir de 2027 ningún equipo podrá repartir entre distintas divisiones el uso de simuladores, túneles de viento, bancos de prueba, centros de datos ni sistemas informáticos.
En las fábricas de las escuderías la segregación operativa será absoluta. Ningún empleado ajeno al programa de Grandes Premios podrá ingresar a las áreas destinadas a la Fórmula 1, y los ingenieros de la máxima categoría tampoco podrán prestar servicios en otros sectores.
Cualquier trabajador que sea trasladado de área deberá firmar un nuevo contrato y se le desactivarán de inmediato el correo electrónico y sus credenciales de acceso. Para volver a la Fórmula 1 desde otro programa de la empresa, el personal deberá cumplir tres meses de gardening leave obligatorio.
Las sospechas sobre Lando Norris y las confesiones de Christian Horner
Las maniobras de desarrollo cruzado continuaban activas en todo el mapa automotriz. Semanas atrás, el campeón Lando Norris realizó giras de prueba en el circuito de Portimao a bordo del nuevo monoplaza de McLaren destinado al WEC para el año 2027.
En paralelo, la efectividad del tope presupuestario cosecha críticas de figuras históricas. En declaraciones vertidas al medio especializado Autosport, el ex director de Red Bull, Christian Horner, aseguró que las escuderías más fuertes terminan gastando entre 500 y 600 millones de dólares por año.
El propio Christian Horner recordó la sanción de 7 millones de dólares que sufrió Red Bull en 2021 por superar el límite. Con ganancias que superan los 20 millones de dólares por escalar un puesto en el Campeonato de Constructores, la FIA busca que las multas eviten maniobras ilícitas.

