
El petróleo se desploma tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán y amenaza con perforar los US$80
El precio internacional del petróleo profundizó este martes su tendencia bajista y quedó al borde de perforar la barrera de los US$80 por barril. Trás el acuerdo preliminar alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente vuelve la tranquilidad.
Durante las operaciones de la jornada, el Brent, referencia para buena parte del mercado global, cotizó en US$80,99, registrando una caída adicional del 2,18%.
Los inversores interpretan que el entendimiento entre Washington y Teherán permitirá una rápida normalización del comercio marítimo en la región, especialmente a partir de la esperada reapertura total del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula una porción significativa del petróleo que se consume en el mundo.
Aunque todavía restan definiciones formales y la firma definitiva del acuerdo, el mercado ya comenzó a operar bajo ese escenario. La menor percepción de riesgo geopolítico redujo la presión sobre los precios y aceleró la toma de ganancias tras las fuertes subas registradas durante los meses más intensos del conflicto.
En la Argentina, el nuevo contexto abre un escenario de doble impacto. Por un lado, una cotización internacional más baja mejora las condiciones para que petroleras y refinadoras eviten nuevos aumentos en los combustibles, una variable sensible para la inflación local. Sin embargo, la contracara es una eventual reducción en el ingreso de divisas derivadas de las exportaciones de crudo, especialmente en un momento en que el sector energético se consolidaba como uno de los principales generadores de dólares para la economía.
El cambio de expectativas también golpeó a las compañías del sector. Las acciones de YPF llegaron a retroceder hasta un 6% en la rueda previa, afectadas por la caída del precio de su principal producto de exportación y por la incertidumbre respecto del impacto que un petróleo más barato podría tener sobre la rentabilidad futura de la industria.
Con los mercados atentos a la evolución de las negociaciones y a la reapertura definitiva de Ormuz, el comportamiento del crudo seguirá siendo una de las variables clave para medir el alcance económico del acuerdo alcanzado en Medio Oriente.