
Messi tras el 3 a 0 con Argelia: “Todo lo que estoy viviendo ahora es de yapa”
Cuando Lionel Messi levantó la Copa del Mundo en Qatar 2022, dio la sensación de que había completado la obra. El objetivo de toda una carrera estaba cumplido y hasta sus propias palabras transmitían una idea de cierre. “Ya está”, les dijo entonces a los suyos, en una frase que quedó grabada como el símbolo de una misión terminada.
Sin embargo, casi cuatro años después, aquel “ya está” parece haber quedado archivado en algún rincón de la memoria. Porque Messi sigue compitiendo, sigue rompiendo récords y sigue haciendo lo que hizo durante gran parte de su carrera: marcar diferencias.
La prueba más reciente llegó en el Mundial 2026. En el debut de la Selección Argentina, el capitán firmó un triplete en la victoria 3-0 sobre Argelia y volvió a adueñarse de una noche que parecía reservada para las nuevas generaciones.
Los tres goles no solo sirvieron para encaminar el estreno argentino. También le permitieron seguir ampliando una colección de marcas que parece no tener techo: disputó su partido número 200 con la camiseta albiceleste y alcanzó los 120 goles con la Selección, consolidándose como el máximo artillero de la historia del equipo nacional.
Con su actuación ante Argelia, Messi volvió a meterse en los libros de historia. Se convirtió en uno de los pocos futbolistas que lograron marcar en cinco ediciones distintas de una Copa del Mundo y ratificó una vigencia que desafía el paso del tiempo. Además, alcanzó los 16 goles mundialistas, igualando registros históricos, y amplió su ventaja como el jugador con más partidos disputados en la historia de los Mundiales.
Lo más llamativo es que el propio rosarino se encargó de bajarle el tono a la hazaña. Lejos de cualquier gesto grandilocuente, mantuvo el discurso que viene sosteniendo desde hace años y priorizó el objetivo colectivo por encima de las estadísticas personales.
“Es un orgullo competir, pero esto no significa nada”, aseguró tras el encuentro. Y agregó: “Todo lo que estoy viviendo ahora es de yapa. He llegado mucho más lejos de lo que imaginé cuando era chico”.
La frase resume el momento que atraviesa el capitán argentino. Ya no juega para demostrar nada ni para saldar cuentas pendientes. El Mundial ya lo ganó. El reconocimiento global lo acompaña desde hace años. Sin embargo, sigue encontrando motivos para competir y para seguir haciendo historia.
Por eso, cada nueva actuación obliga a revisar aquella escena posterior a Qatar. Ese “ya está” que sonó a despedida hoy parece haber sido, en realidad, una liberación. Messi alcanzó la cima, se quitó el peso más grande de su carrera y desde entonces juega con una naturalidad que incluso lo vuelve más determinante.
A los 39 años, mientras el fútbol mundial continúa buscando a su heredero, Lionel Messi sigue escribiendo capítulos. Y cada vez que parece acercarse el final, aparece una actuación como la de Argelia para recordar que todavía tiene mucho para ofrecer.
Aquel “ya está” significó que no le quedaba nada por demostrar. Lo que nadie imaginaba era que todavía le quedaba mucho por hacer.
