
Milei defendió su gestión, cargó contra la oposición y aseguró: “Tengo formas horribles, pero tengo resultados”
En una semana marcada por la caída de su imagen, el debate por el proyecto sobre la extranjerización de la tierra y nuevas tensiones políticas, el presidente Javier Milei defendió su gestión en una entrevista con Luis Majul, reivindicó los resultados económicos de su administración y volvió a cuestionar a la oposición, los medios y el “wokismo”.
En una extensa entrevista, el presidente defendió su estilo de conducción y aseguró que los resultados de su gestión están por encima de las críticas que recibe por sus formas. “Tengo formas horribles, ¿sabe qué? Sí, tengo formas horribles, pero tengo resultados”, sostuvo el mandatario, quien consideró que “poner las formas por encima de los resultados y de la honestidad” es parte de “la historia de la decadencia argentina”.
Milei también atribuyó las dificultades políticas y económicas de los últimos meses a una ofensiva coordinada contra su Gobierno. Según afirmó, luego del triunfo de La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires “vino un ataque furioso desde la política”, con “40 proyectos para romper el equilibrio fiscal”, “siete intentos de juicio político”, “actos terroristas en la calle” y una acción conjunta entre “medios de comunicación, opinadores y empresaurios” para “romper el modelo”.
En ese contexto, Milei aseguró que su administración logró resistir una fuerte presión sobre los mercados. El jefe de Estado afirmó que enfrentó “una corrida equivalente a 70.000 millones de dólares” y remarcó que ningún otro gobierno argentino habría soportado un escenario similar. A su entender, tanto esa situación como la guerra internacional retrasaron el proceso de desaceleración inflacionaria. “Si no hubiera existido ese ataque desde la política y luego la guerra, la inflación ya estaría empezando con cero hace rato”, sostuvo.
“No voy a hacer populismo”
Durante la entrevista, Milei insistió en que no modificará el rumbo económico por razones electorales. El Presidente aseguró que está dispuesto a “morir con las botas puestas haciendo lo que corresponde” y remarcó que no tomará medidas populistas para mejorar sus posibilidades electorales. “No voy a entregar mi reputación ni mi legado histórico haciendo una barrabasada para ganar una elección”, afirmó.
Balance de gestión
Al hacer un repaso de su administración, Milei aseguró que cumplió todas las promesas realizadas durante la campaña presidencial. El mandatario sostuvo que prometió aplicar la “motosierra”, alcanzar el equilibrio fiscal, bajar la inflación, hacer crecer la economía y reducir la pobreza, y afirmó que “cumplió todas” esas metas “en la primera mitad del mandato”. Incluso aseguró haber sacado “a 14 millones de personas de la pobreza”.
En materia económica, el Presidente también se mostró optimista respecto del futuro y afirmó que, con un riesgo país cercano a los 500 puntos, la economía argentina podría crecer “entre el 7% y el 8%”. Además, señaló que el Gobierno continuará tomando “todas las medidas macroprudenciales” necesarias y que, si fuera necesario, “apretará clavijas” para sostener el programa económico.
Corte Suprema, inmigración y críticas al “wokismo”
Consultado sobre la integración de la Corte Suprema, Milei aseguró que no impulsará nuevas designaciones hasta que existan las condiciones políticas necesarias. Según explicó, el tema está siendo trabajado por el ministro Juan Bautista Mahiques y no avanzará “hasta que haya un montón de cosas que estén en orden”.
En otro tramo de la entrevista defendió la política migratoria del Gobierno. El mandatario aclaró que no tiene “un problema con la inmigración”, aunque sostuvo que quienes llegan al país no deberían utilizar recursos financiados por los contribuyentes argentinos. Además, afirmó que cuando los inmigrantes “no adhieren a la cultura del país, ya no es inmigración: es una invasión”.
Finalmente, Milei volvió a cuestionar las políticas de diversidad y multiculturalismo impulsadas en Europa. El Presidente sostuvo que “Occidente está en peligro” porque “compró todas las estupideces del wokismo y del multiculturalismo” y afirmó que los acontecimientos actuales demuestran que tenía razón cuando advirtió sobre esa situación durante su exposición en el Foro de Davos.
Sobre el cierre, el jefe de Estado volvió a reivindicar su gestión y respondió a sus detractores apelando a los indicadores económicos. “Antes eran promesas; ahora son datos”, aseguró. Luego concluyó: “A quienes me critican les contesto con resultados. Soy el primer presidente de la historia argentina que cumplió todo lo que prometió, y lo hizo en la mitad del mandato”.
