
Efecto Brasil: por quinta vez en el año, el Banco Central no sumó dólares a sus reservas
Tras el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial del país vecino. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) optó por la cautela y cerró la jornada sin compras ni ventas netas de divisas.

La decisión de la autoridad monetaria de mantenerse al margen del mercado de contado no pasó desapercibida, ya que interrumpió una sólida racha de 19 ruedas consecutivas con saldo comprador. Se trata, de hecho, de un evento atípico en la política de acumulación que el BCRA sostiene a rajatabla desde que comenzó el 2026. Según los registros oficiales, entre el 2 de enero y el 26 de octubre, la entidad intervino adquiriendo divisas en 194 de las 199 jornadas cambiarias (el 97,5% del total), sin computar un solo día con ventas netas.
Con el saldo neutro de este lunes (apenas la quinta vez en el año que ocurre), las reservas internacionales brutas finalizaron en USD 50.481 millones. Cabe recordar que este stock no depende exclusivamente de las intervenciones del Banco Central, sino que también varía en función de los pagos de deuda, los movimientos de las cuentas del sector público y la valuación de los activos que integran el patrimonio del organismo.
La presión cambiaria y el impacto del “efecto Brasil”

La pausa en la estrategia compradora del Central coincidió con una jornada caliente en los mercados tras el cambio de mando en la principal economía del Mercosur. La caída del real frente al dólar encendió las alarmas en Argentina, dado que Brasil es el principal socio comercial del país y su moneda tiene una ponderación determinante en el tipo de cambio real multilateral. Una devaluación abrupta del real reduce automáticamente la competitividad relativa del peso argentino y suele generar presiones devaluatorias.
El dólar mayorista avanzó por séptima jornada consecutiva y cerró en $1.540, mientras que el dólar minorista promedió los $1.560,40 para la venta. Ante una demanda privada más elevada y la menor oferta de divisas, el BCRA decidió no inyectar pesos en la plaza (para evitar mayor presión inflacionaria y cambiaria) pero tampoco resignar reservas (no hubo ventas netas), cerrando en un prolijo saldo cero.
El objetivo del Gobierno: USD 20.000 millones

Pese al freno de este lunes, el ritmo de compras netas durante el mes de octubre venía exhibiendo un marcado repunte. Hasta el último viernes, el saldo mensual acumulado alcanzaba los USD 1.253 millones, cifra que casi triplica los USD 473 millones adquiridos a lo largo de todo septiembre.
En el acumulado anual, hasta el viernes 23 de octubre, el BCRA llevaba sumados USD 15.821 millones, superando en más de un 50% la pauta original de USD 10.000 millones acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a principios de año. El objetivo trazado por el equipo económico de Luis Caputo para el cierre de 2026 es alcanzar adquisiciones próximas a los USD 20.000 millones, un colchón de divisas que consideran indispensable para ampliar el margen de maniobra oficial ante eventuales shocks externos o tensiones de mercado durante el año electoral 2027.
