
Carta caliente al Sumo Pontífice: Las CTA denuncian salarios destruidos, represión y discursos de odio del Gobierno
Las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma) enviaron una dura carta pública al papa León XIV. En el escrito, las organizaciones sindicales denunciaron una severa crisis social, caída estrepitosa del poder adquisitivo y prácticas de represión contra la protesta social bajo la administración de La Libertad Avanza.
El posicionamiento político y la divulgación de la misiva se produjeron este viernes 6 de noviembre de 2026, en la cuenta regresiva e inmediata previa a la llegada del Sumo Pontífice a la Argentina.
La ofensiva gremial se estructuró como un llamado de auxilio internacional y pastoral, buscando visibilizar ante el Vaticano los costos sociales del ajuste fiscal y económico.
Los gremios fundamentaron su reclamo en cifras lapidarias expuestas en el texto:
- Colapso salarial: Sostienen que el Salario Mínimo, Vital y Móvil se desplomó un 40% en términos reales en los últimos tres años, cubriendo apenas la mitad de la canasta básica.
- Golpe a la economía popular: Afirman que los ingresos de los trabajadores informales y de la economía popular perdieron un 75% de poder adquisitivo, sumado a la supresión de programas que afectaron a más de 900 mil personas.
- Vulnerabilidad social: Alertaron que el desempleo juvenil supera el 16%, la indigencia y pobreza en menores de 14 años trepa al 45%, y las familias se ven arrastradas al endeudamiento y al flagelo de las apuestas.
- Discurso y represión: Cuestionaron fuertemente los modos de comunicación del oficialismo y denunciaron que la protesta social ha sido respondida con “balas de goma y gases lacrimógenos” contra jubilados y personas con discapacidad, recordando el caso del reportero gráfico Pablo Grillo.
En el tramo final, la misiva apela a la figura del Papa como un “faro de esperanza” y un llamado ético a priorizar a la persona humana frente a la lógica de la exclusión, buscando capitalizar la visita papal para evidenciar las grietas del modelo socioeconómico vigente.

