
Cristian Jerónimo advirtió que la conflictividad social seguirá en aumento y no descartó medidas de fuerza
La caída del consumo, el cierre de empresas y la falta de previsibilidad económica profundizan la preocupación de la central obrera, que reclama respuestas tanto para los trabajadores como para el sector empresarial. En ese escenario, Cristian Jerónimo, cosecretario general de la CGT, sostuvo que el deterioro de la situación social podría derivar en nuevas protestas y cuestionó la falta de respuestas oficiales a los reclamos del sector productivo, hoy en diálogo con Alejandro Di Biasi en El Zoológico.
Jerónimo consideró positivo el resultado de la movilización en defensa de la industria nacional y cuestionó el modelo económico del Gobierno. Según planteó, la orientación actual favorece las actividades extractivas y deja desprotegidas a las pequeñas y medianas empresas, a las que identificó como generadoras de una parte sustancial del empleo productivo.
Jerónimo cuestionó el rol de los empresarios
Durante la entrevista, el cosecretario general de la CGT también apuntó contra los sectores empresariales que continúan respaldando al Gobierno pese a las dificultades económicas. “Sin proceso productivo no hay futuro”, afirmó, y consideró que deberían asumir una posición más firme en defensa de la industria nacional y de sus propios intereses.
En ese sentido, sostuvo que algunos empresarios acompañan medidas que terminan perjudicándolos y reclamó una mayor participación en la discusión sobre el rumbo económico. Para el dirigente, la falta de consumo y la recesión afectan al entramado productivo, mientras el Gobierno, según su interpretación, deja que el mercado resuelva esos problemas.
La CGT defendió su estrategia de confrontación
Consultado sobre las críticas por la presunta falta de presencia de la CGT en los conflictos laborales, Jerónimo rechazó esos cuestionamientos y aseguró que la central obrera acompañó distintas protestas, entre ellas las vinculadas con Fate, el financiamiento universitario y los jubilados.
“La CGT también tiene su estrategia y las decisiones las toma en el seno de su propio consejo directivo”, explicó. Además, afirmó que la organización trabajó para frenar una reforma laboral que, según sostuvo, buscaba debilitar a las instituciones gremiales y avanzar sobre los derechos de los trabajadores.
El dirigente confirmó que la central obrera convocó a una nueva movilización para el 15 y anticipó que evaluará los pasos siguientes en función de las respuestas que reciba. “En la medida de que no sean recepcionados nuestros pedidos, esto va a seguir escalando”, advirtió, al señalar que la conflictividad podría intensificarse si no se abren ámbitos de diálogo.
El mensaje del Papa y la situación social
Jerónimo también se refirió a la posible llegada del Papa a la Argentina y señaló que su visita genera expectativa y esperanza en distintos sectores de la sociedad. Sin embargo, remarcó que el desafío será definir cómo continuar después de su paso por el país, ante el desempleo, el alto costo de vida, el cierre de empresas y las dificultades que atraviesan los jubilados para acceder a alimentos y medicamentos.
El cosecretario general de la CGT contó que, junto con Gerardo Martínez, mantuvo un encuentro protocolar con el papa León, durante el cual le transmitieron su expectativa por la visita y le describieron parte de la realidad social argentina. Según explicó, la reunión se produjo luego de una agenda de encuentros previos vinculados con el Papa Francisco.
Un paro general como posibilidad
Al ser consultado sobre la posibilidad de un paro general con movilización antes de fin de año, Jerónimo afirmó que no observa una mejora de la situación en el corto plazo. Sostuvo que el deterioro económico y la falta de respuestas a los reclamos pueden llevar a la CGT y a otros sectores afectados a profundizar las medidas de protesta.
“Los problemas en la Argentina no se resuelven con un paro”, aclaró. No obstante, advirtió que, si no existen espacios para discutir y resolver los problemas estructurales del mundo del trabajo, el conflicto podría terminar en “una medida de acción directa a lo largo y a lo ancho del país”.

