
Derrumbe financiero en Brasil: Bruno Funchal advirtió que “va a ser un día difícil”
Los operadores financieros anticipan un violento desplome en los mercados de Brasil tras confirmarse el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje frente a Flávio Bolsonaro. La sorpresiva victoria del candidato de izquierda tomó a las firmas de inversión a contramano de sus posiciones cambiarias.
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Las primeras señales del derrumbe se reflejaron en el exterior. Un fondo ETF que cotiza activos de Brasil en Nueva York se hundió un 27% en las operaciones previas, mientras que en la plaza de Japón otro indicador se derrumbó 15%, marcando su peor jornada desde 2020.
Paralelamente, los derivados de divisas en la bolsa CME ubicaron al real en 5,55 unidades por dólar. Esta cotización representa una devaluación superior al 10% respecto del cierre del viernes, encendiendo las alarmas en el sistema financiero regional.
Pánico en San Pablo y riesgo de parate bursátil
En las mesas de dinero de San Pablo prevén una ola de ventas tan feroz durante la mañana que anticipan la activación automática de los mecanismos de emergencia. La corredora Monte Bravo estimó que el índice bursátil Ibovespa se desplomará un 11% en el primer tramo de operaciones.
Asimismo, una encuesta de Citigroup Inc. realizada entre 73 inversores reveló que la mayoría esperaba una devaluación inmediata del 5% si ganaba el oficialismo. La victoria del frente de izquierda obliga a desarmar masivamente las apuestas por recortes de tasas de interés que se habían acumulado en las últimas semanas.
El escenario de incertidumbre fue ratificado por el sector financiero. El ejecutivo Bruno Funchal, CEO de Bradesco Asset Management, advirtió que va a ser un día difícil y que el mercado va a recalibrarlo todo tras haber tomado a todos por sorpresa.
Números apretados y dudas sobre el déficit fiscal
El escrutinio del tribunal electoral confirmó que Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó la reelección con el 51,8% de los votos, superando a Flávio Bolsonaro, quien cosechó el 48,2%. La ajustada diferencia descolocó a grandes firmas internacionales como UBS Global Wealth Management, Morgan Stanley, JPMorgan Chase & Co. y Citigroup Inc., que recomendaban comprar activos brasileños.

Los analistas sostienen que el mercado teme una falta de austeridad fiscal para contener la inflación y bajar el costo del dinero. La estratega de inversiones Anna Wu, fundadora de Floodlines Research, explicó que se observa el desarme inmediato de las apuestas electorales y advirtió sobre un riesgo real en la deuda pública.
Para mitigar el pánico en la rueda, la bolsa B3 contempla la activación del denominado circuit breaker. Este freno de emergencia detiene las transacciones por 30 minutos si la caída alcanza el 10%, amplia la suspensión a una hora si el derrumbe llega al 15% y otorga facultades especiales al operador si las pérdidas escalan al 20%.
Un sistema financiero al límite
Los mercados de derivados, considerados entre los de mayor liquidez en América Latina, carecen de ese mecanismo pero operan con bandas estrictas. En las tasas de swaps existe un límite de 90 puntos básicos, mientras que los futuros de divisas solo pueden moverse hasta un 6% antes de requerir autorización especial para ampliar la banda de negociación.
La última vez que se activó una interrupción de estas características en las acciones brasileñas fue en el inicio de la pandemia durante 2020. Ahora, la tensión responde a los abultados números del déficit fiscal, con una deuda pública que supera el 80% del Producto Interno Bruto y un presupuesto comprometido en gastos rígidos.
Analistas de firmas internacionales como Wells Fargo, a través de su especialista Alvaro Vivanco, y Guilherme Abbud, CEO de Persevera Asset Management, coincidieron en que el dólar y las acciones sufrirán un severo castigo inicial. Por su parte, Cathy Hepworth, ejecutiva de PGIM, concluyó que el mercado atravesará una recalibración profunda antes de buscar su punto de equilibrio.

