
Investigan el ataque de una patota de adolescentes a trabajadoras sexuales trans en Palermo
La Unidad de Flagrancia Norte del Ministerio Público Fiscal porteño inició una investigación de oficio por el ataque que un grupo de adolescentes cometió en la madrugada del domingo contra trabajadoras sexuales trans en los bosques de Palermo. Así lo aseguraron fuentes del caso.
Los jóvenes participaban de un encuentro de entusiastas del ciclismo stunt, donde se realizan trucos y acrobacias. La causa del MPF CABA se abrió por la lesión de un adolescente de 14 años golpeado en la cabeza, ya que las causas por lesiones son jurisdicción de la Justicia porteña.

Filmaciones de la agresión fueron difundidas en redes sociales por sus supuestos protagonistas, con leyendas transfóbicas como “a correr a los trabas (sic)”, entre emojis de risas. En las imágenes, los adolescentes atacan con conos de tránsito, cubiertas de bicicletas y hasta un árbol arrancado de raíz.
Según diversos testimonios, las trabajadoras sexuales respondieron a la agresión. Un joven de 14 años, oriundo de Berazategui, fue golpeado con una linga de bicicleta en la cabeza. El SAME lo trasladó al Hospital Fernández, donde fue tratado por un corte superficial y un traumatismo craneoencefálico leve.
Uno de los organizadores del encuentro explicó al portal SM Noticias que tenían un recorrido establecido, pero que un grupo de chicos se abrió por su cuenta hacia los bosques de Palermo. Allí empezaron a decirles cosas a las chicas, ellas respondieron y se dio la pelea.
Diversos mensajes sobre el episodio se volvieron virales, y en ellos supuestos partícipes se enorgullecían de haber tomado parte en el ataque. “Me dicen el matatrabas”, aseveraba un joven en una story que se repitió en redes sociales.
Para la comunidad LGTBQ, el hecho constituye un delito de odio. Pedro Paradiso Sottile, histórico referente y presidente de la Fundación Igualdad, repudió la agresión en sus redes sociales. Sostuvo que un grupo de jóvenes persiguió y golpeó a personas travestis trans en plena calle, lo filmó y lo subió a las redes.
Paradiso Sottile afirmó que no se trata de una broma ni de un exceso de una noche, sino de violencia y delito de odio por identidad de género. Agregó que filmarse y reírse muestra la impunidad con la que se sienten habilitados a actuar, y que los discursos de odio avanzan y muchas veces se promueven desde lugares de poder o autoridades del gobierno. La posible imputación podrá incluir el agravante por odio de género.

