
Triunfo con sabor amargo: Boca pierde a una joya hasta 2027 y enciende una alerta por Battaglia
Mientras el plantel de Boca Juniors digiere el envión anímico de vencer a su eterno rival, el cuerpo técnico comandado por Rodolfo Arruabarrena recibió un parte médico que golpea de lleno la planificación de la recta final del año.
Entre la prudencia y el once ideal
El caso que más enciende las alarmas es el de Rodrigo Battaglia, quien había retornado en octubre tras una prolongada inactividad de diez meses. Un impacto desafortunado en el talón —exactamente en la zona donde fue intervenido quirúrgicamente— obligó al cuerpo técnico a bajarle las cargas físicas para evitar riesgos mayores, aunque su presencia ante el Halcón de Varela todavía no está totalmente descartada.

Por su parte, el caso de Matías Satas golpea anímicamente al club. El prometedor defensor central —quien venía sumando rodaje e integración con el plantel profesional— sufrió un traumatismo en la práctica que derivó en una lesión meniscal. Al ser operado de inmediato, su recuperación demandará varios meses, despidiéndose anticipadamente de lo que resta del calendario y fijando su retorno formal recién para el 2027.

Estas bajas llegan en el peor momento para el equipo comandado por Rodolfo Arruabarrena, que pelea frentes determinantes en la recta final del año (con la mira puesta en la parte alta de la tabla, la definición de la liga y los torneos pendientes).
Ante la ausencia preventiva de Battaglia, el cuerpo técnico evalúa variantes en la zona medular, barajándose nombres como el de Camilo Rey Domenech para ocupar un lugar en el banco de suplentes.

