
Juicio por la muerte de Maradona: el último perito descartó una agonía prolongada
Pablo Ferrari, perito oficial y jefe de la asesoría pericial de San Isidro, declaró como último testigo en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y sostuvo que el exfutbolista y entrenador de Gimnasia de la Plata murió de manera súbita a causa de un paro cardiorrespiratorio.
Ferrari participó en una pericia realizada en 2024 a pedido de la defensa de Leopoldo Luque, uno de los principales acusados. Durante su declaración, descartó que existieran estudios médicos previos que hubieran advertido sobre un riesgo cardíaco actual en Maradona y cuestionó la posibilidad de que el exfutbolista hubiera atravesado una agonía prolongada.
“Maradona murió de un paro cardiorrespiratorio secundaria a una claudicación ventricular cardíaca, que le provocó un edema agudo de pulmón. Esto lo asfixió y por eso se murió”, afirmó el perito.

Ferrari también señaló que en la documentación médica analizada no encontró registros que indicaran la existencia de un problema cardíaco actual. “Y en ninguna documentación de todas esas había registro o la más mínima observación de un problema cardíaco actual”, sostuvo.
En el juicio también declaró el médico forense José Antonio Maya, de 81 años, quien había atribuido la responsabilidad de la muerte al propio Maradona. “La muerte de Maradona fue responsabilidad de Maradona. Él no se dejó revisar”, afirmó Maya durante su exposición.
La declaración de Ferrari se produjo como la última testimonial del juicio, en el que se debaten las responsabilidades médicas de siete imputados por el fallecimiento de Maradona.
Además, durante la jornada apareció otra posibilidad planteada en las declaraciones: “No podemos descartar que haya muerto de Covid”.

